La bicicleta en los transporte públicos, más que una solución puede constituirse en un serio problema para las personas que trasladen este medio de transporte en trenes, autocares, o hasta en el mismo metropolitano. ¿Quieres conocer que te exigirán si es este tu caso?

La bicicleta en los transportes públicos puede ser un problema para los usuarios que utilizan este medio de transporte tan ecológico, y quieren trasladarlo a otro destino, o quizás a tu lugar de vacaciones. Hasta el punto que pueden encontrarse con una serie de limitaciones en su transporte, que de cualquier forma tendrás que conocer para no llevarte cualquier contratiempo en este proceso aparentemente intrascendente.

Trasladar la bicicleta en los transportes públicos

Desde luego que la operación más sencilla será llevarla es en tu propio vehículo, ya que solamente será necesario instalar un portabicicletas de techo, que puede ser de diferentes tipos, y hasta con variación en sus precios. Otra alternativa, consistirá en desmontar parte de su estructura y transportarlo en el maletero. No obstante, ofrece más inconvenientes que ventajas en su aplicación.

Puede que al final que no tengas otra solución que trasladar la bicicleta en los transportes públicos. Pero, ¿en cuál de ellos? Porque empezarán a surgir verdaderamente los problemas en cuando lleves a cabo tu viaje con tu bici de siempre. Cada uno de los transportes generara sus propias reglas, que deberás cumplirlas, a no ser que te impidan realizar el viaje, o lo que es más grave, sufras una infracción por vulnerar las normas de estos medios de comunicación.

En tren, bajo cierta limitaciones

Si el medio elegido para trasladar la bicicleta en los transportes públicos es el tren, todo dependerá del billete que hayas reservado. Ya que solamente las plazas acostadas, es decir, literas o coche cama permiten desarrollar esta operación con completa normalidad.

Y en algunas, hasta con matices, ya que si el trayecto lo vas a realizar en la segunda modalidad, no tendrás más remedio que reservar el departamento en la modalidad familiar, junto con tus amistades.

En  las líneas convencionales habilitadas por RENFE, podrá realizarse la operación, siempre que superen las dimensiones señaladas para el equipaje de mano. Deberán estar plegadas o desmontadas. De no cumplirse estos requerimientos, será mejor que desistas del intento, e intentes buscar una alternativa a este problema que puede plantearse en cualquier viaje.

bicicleta en los transportes públicos: tren
Fuente: Pere-Joan Llopart

Autocares, depende de las condiciones

Si te decantas por utilizar el autocar, tendrás que saber que el transporte de bicicletas puede conllevar un suplemento sobre la tarifa original del trayecto. Entre 5 y 15 euros, en función de la ruta utilizada. Y de cualquier forma, con una limitación de varias unidades por vehículo.

Como consecuencia de la implantación de esta medida, si hay otras personas que se encuentran en tu misma situación, y se han adelantado para sacar el billete, no podrás realizar la operación. Sencillamente no habrá espacio para esta herramienta. O al menos en esa ruta, y tendrás que escoger otra salida para llevar tu bicicleta en los transportes públicos de estas características.

bicicletas en los transportes públicos: autocares
Fuente: A. González-Alba.

Si vas en avión, ármate de paciencia

Mayor disparidad tendrá el traslado de la bicicleta en transportes públicos como el avión. No te preocupes, te la dejaran embarcar en todos los casos. Pero quizás lo que desconozcas es que tendrás que embalarla en varias cajas. Tras haber desmontado parte de sus componentes, y claro está, puede que no sepas como desarrollar este proceso tan complejo, sino tienes a alguien a mano que te ayude a preparar los bultos.

Y que en cualquier caso, tendrá un sobrecoste en la reserva de tu billete, que en muchos casos encarecerá el precio del viaje. Hasta el punto de plantearte realmente si merece la pena pasar por esta prueba.

bicicleta en los transportes públicos: avión
Fuente: Christian Córdova

Metro: con libertad pero respetando horarios

Y llegas uno de los casos más habituales, cuando tienes que desplazarte con la bicicleta en los transportes públicos urbanos por excelencia. Si es el autobús, mejor será que te olvides definitivamente, porque bajo ninguna circunstancia te dejaran viajar con tu pequeño caballo de acero. Deberás buscar otras alternativas a ese desplazamiento que tienes que realizar para practicar tu deporte favorito.

Si optas por el metro, en cambio, toda serán facilidades, al tratarse de uno de los medios de transporte que permiten este traslado, además sin ningún coste económico. Solamente con tu billete será posible este trayecto. Aunque para compensar las facilidades que te dan, solamente lo podrás realizar durante unos horarios establecidos, de lunes a viernes. Mientras que en los fines de semana el acceso será completo, a cualquier hora del día, y sin restricciones. Enhorabuena has alcanzado tu objetivo al fin.

bicicleta en transportes públicos: metro
Fuente: MDE Ciudad Inteligente

Como habrás comprobado, llevar la bicicleta en los transportes públicos no será una misión imposible, pero tampoco nada fácil. Todo dependerá del medio que elijas a partir de ahora para formalizar este traslado tan peculiar.

En unos te supondrá un esfuerzo adicional, incluso ejerciendo de mecánico, en otros un gasto más en tu viaje. Y en los menos, hacerlo con libertad absoluta. Ya solamente te faltará el medio de transporte que vas a seleccionar en tu viaje para comprobar que tienes que hacer en estos casos. Y sobre todo, plantearte si merece la pena. ¿Tú que piensas?