Si nunca os habías planteado viajar a Hungría, no dudéis en decantaros por visitar su capital, Budapest. Considerada como una de las ciudades más bonitas bañadas por el Danubio. Se divide en dos partes: Buda y Pest. Buda es sin duda el lado más bohemio y más primitivo que conserva la esencia de Budpest. Pest es el lado más urbano, financiero y desarrollado de Budapest.

Ahora que nos acercamos al buen tiempo, es una buena época para pasar un par de días allí. Es relativamente una ciudad pequeña que casi se puede ver andando. Podrás gozar de suculentos y picantes platos húngaros, de una vistas maravillosas desde lo alto de Buda, de un concierto de música clásica en vivo y en directo en su “City Park”. También tienen termas públicas donde por muy poco dinero podréis disfrutar de unos maravillosos baños, masajes o tratamientos corporales.

El Margit-sziget es una pequeña isla en medio del Danubio muy bonita por donde pasear, prácticas deporte o simplemente tomarse unas horas libres para descansar y contemplar el río. La oferta nocturna también es bastante amplia, ya que son numerosos los locales de moda en Budapest, con una excelente música, chicas y chicos guapísimos, debe de ser por los genes.

Además, si viajáis en verano, es posible que coincidáis con la Fórmula 1, ya que Budapest es uno de los lugares por donde pasa el gran deporte de la velocidad. Esa semana es complicado que encontréis sitio donde dormir en la ciudad, a no ser que reservéis con antelación. Son muy recomendables los apartahoteles y apartamentos. Están dotados con wi-fi, electrodomésticos y los dueños suelen ser muy amables. Budapest no es una ciudad cara, por lo que mirad con detenimiento las reservas que realicéis y os ahorraréis un buen dinero que podréis invertir en por ejemplo, asistir a la opera, un espectáculo más que recomendable en esta ciudad.