cognacProbablemente, igual que me pasó a mí, la primera vez que oyes hablar de Cognac, sólo te vendrá a la cabeza el famoso destilado espirituoso que lleva su nombre. Pero esta pequeña ciudad, situada al este de Francia, en la región de Poitou-Charentes, es mucho más que sus afamadas bodegas. Es cuna de personajes famosos, como el mismísimo ‘Rey Guerrero’, Francisco I, o el padre de la Comunidad Económica Europea, el político Jean Monnet, entre otros nombres de las artes, las ciencias y la industria.

Sus calles empedradas, sus casas de estilo medieval decoradas con gárgolas en sus techos y en perfecto estado de conservación, convierten un paseo por Cognac en una vuelta al pasado de esplendor de esta ciudad. Visita obligada es el Castillo de Valois, donde nació y vivió el rey Francisco I. En sus cuevas puedes visitar las destilerías de la Casa Otard, marca de coñacs de primerísima calidad; sus alquitaras y alambiques, así como sus centenarias barricas donde descansa y se elabora tan selecta bebida. A su vez destacan el Museo de las Artes y la Historia, o el Centro Saint-Gobain, donde se realiza un paseo viendo la historia de la maquinaria relacionada con la industria vínica y del vidrio. La Plaza, o el Parque de Francisco I, son dos de los muchos enclaves que tiene para un descanso, tomando algo en sus terrazas. En cuanto a arquitectura religiosa, Cognac es una de las más importantes ciudades románicas de toda Francia. Destaca la Iglesia de Saint-Léger, pero todo su casco antiguo así como su periferia, están plagados de iglesias y algún que otro castillo de este estilo.

Por último, preguntando en la oficina de turismo, podréis hacer una visita guiada por las más importantes bodegas de la ciudad, como la de la marca ‘Henessy’. Su visita es un auténtico placer para la vista… ¡y para el olfato! Pues por todos es conocido que el coñac es la bebida de los mil aromas.

 

Imagen: diariodeunturista