La Ciudadela Laferrière, también conocida en ocasiones simplemente como “La Citadelle”, es uno de los principales parajes turísticos que Haití pone a disposición de las personas que lo visitan, concretamente permaneciendo ubicada esta construcción a media hora de viaje, hacia el sur, de la ciudad local de Cap Haitien, y siendo famosa en muchos sitios del mundo, por su consideración de la “fortaleza más grande del hemisferio occidental”.

Este espacio, que obviamente también es el mayor en dimensiones de todo el continente americano, ha sido un clásico para los visitantes de Haití desde siempre, pero alcanzó fama mundial especialmente desde el mismo instante en el que la UNESCO lo proclamó Patrimonio Mundial de la Humanidad, en el año 1982, atrayendo en los días que corren a miles de turistas por jornada.

La estructura de piedra que confirma la Ciudadela Laferrière cuenta, entre sus muchas particularidades, con el hecho de que hasta 20.000 trabajadores participaron en algún momento en su levantamiento, entre los años 1805 y 1820, siendo su construcción no un mero capricho, sino ordenada por el rey Henri Christophe.

En aquel momento, la idea de Christophe no era otra que la de mantener al territorio haitiano alejado de nuevos ataques conquistadores que llevara adelante el ejército francés, en una época en la que Napoleón dominaba el mundo, con sus intereses por expandir el imperio que había creado hasta los límites posibles, incluso a través del Atlántico. De hecho, por eso, esta no es la única fortaleza en la zona, aunque sí la más importante.

Otro detalle interesante es que en un día soleado, como muchos de los que acompañan al pueblo haitiano, se puede llegar a ver la isla de Cuba desde la fortaleza, algo que muchos turistas intentan, incluso como parte de viajes que posteriormente los llevan hacia este otro destino de ensueño.