fortaleza de Akershus

Entre todos los sitios turísticamente interesantes que podemos llegar a encontrarnos en Oslo, la capital noruega, uno de los más interesantes es la fortaleza de Akershus, un complejo de edificaciones militares levantados en la Edad Media que funcionaban a modo de castillo, la imagen más natural que ofrece hoy en día el edificio si lo vemos a algunos kilómetros de distancia.

De hecho, se trató de un sitio que sirvió durante años como residencia oficial de los reyes noruegos, considerando que se mantuvo en su estado original hasta que en el siglo XVII fue modificado para adaptarse al estilo renacentista que se encontraba de moda, por lo que se agregaron algunos de los bastiones que podemos observar hoy mismo rodeándolo.

Con más de 700 años de vida, el castillo o fortaleza se mantiene en un perfecto estado de conservación, realmente envidiable por muchos otros recintos semejantes en la zona, y sigue siendo utilizado, aunque en este caso como cuartel general, escuela de oficiales y espacio de alojamiento para los integrantes de este tipo de servicios.

De todos modos, no alcanzarían las palabras para describir la cantidad de usos que se le han dado históricamente a este edificio, considerando que fue utilizado durante un tiempo como cárcel y zona de trabajos forzados, hace unos 150 años, por lo que las historias, mitos y leyendas forjadas en torno a su existencia se cuentan de a miles.

Por otro lado, tampoco podemos dejar de mencionar que esta fortaleza toma su nombre de la granja Aker, como era llamado el asentamiento en donde se lo construyó. El mismo significa en el antiguo idioma local “castillo en el campo cultivado”, y con el correr de los años, la provincia en la que se ubica el recinto también fue llamada Akershus, lo que da cuenta de la importancia de este castillo a nivel nacional.