Las construcciones relacionadas con la historia y la cultura, son uno de los principales puntos fuertes que tiene Corea del Sur a la hora de pensar en visitas turísticas a su territorio, y en este sentido, uno de los parajes que no podemos dejar de visitar, bajo ningún punto de vista, tiene que ver directamente con la denominada “Fortaleza de Hwason”, también conocida en ocasiones como “Fortaleza de Hwaseong”.

Esta construcción, ubicada en la ciudad surcoreana de Suwon, fue construida según los historiadores entre los años 1794 a 1796, por un pedido expreso del entonces rey Jeongjo, perteneciente a la Dinastía Chosn, quien tuvo la idea de levantar una fortaleza con el objetivo de albergar los restos mortales de su padre, el príncipe Sado, en una prueba de honor, tan tradicional concepto en las culturas orientales.

Pero con el correr del tiempo, uno de los elementos que logró distinguir a la Fortaleza de Hwasong de muchas otras construidas a lo largo del tiempo en distintas zonas de Corea del Sur, tiene que ver directamente con que combina dos estilos arquitectónicos diametralmente opuestos, como lo son el oriental, lógicamente, y el occidental, por lo que se trata de un castillo prácticamente único en todo el territorio nacional.

También se debe destacar que en el año 2006, concretamente el día 1 de mayo, un hombre con problemas mentales prendió fuego una de las torres de vigilancia de la fortaleza, la conocida como “torre de Sojangdae”, lo que si bien no perjudicó mucho más al resto del conjunto arquitectónico, fuera de la destrucción de la planta de la torre misma, tuvo un costo de 6 millones de dólares para el Gobierno local.

De hecho, es tal la trascendencia de esta Fortaleza, que la UNESCO decidió considerarla Patrimonio Mundial de la Humanidad en el año 1997, momento desde el cual incluso ha multiplicado por miles las visitas de turistas llegados de todo el mundo, desde curiosos hasta otros que buscan conocer con más detalles los aspectos relacionados con la historia que guarda este sitio.