Ajmín fue la capital del nomo IX del Alto Egipto, hoy es una de las ciudades ancestrales más elegidas por los turistas que quieren conocer Egipto a fondo, fuera de las pirámides y la magia de El Cairo.

Fuente:  SobreEgipto
Fuente: SobreEgipto

La ciudad ha recibido la influencia de numerosas civilizaciones que durante períodos intermitentes fueron poblando y ocupando la ciudad. Fue conocida por un tiempo como Panópolis, también como Ipu y como Shmin. Cada una de las civilizaciones y tribus que pasó por aquí dejo sus huellas en forma de tradiciones culturales y piezas arquitectónicas únicas.

Ipu, la joya del antiguo Egipto

Los antiguos egipcios conocía a Ajmín con el nombre de Ipu. Durante esta época la ciudad floreció y fue una de las mas importantes, contaba con templos enormes dedicados al dios Min y a Repyt. Luego llegó el período grecorromano, uno de los que menos rastros quedan.

Los templos levantados en tiempos en que la ciudad se llamaba Panópolis fueron destruidos casi en su totalidad para construir nuevas edificaciones. De esta época se recuerdan los juegos gímnicos, incluso había un gigantesco templo dedicado a la figura heroica de Perseo.

En tiempos de la ocupación copta la ciudad era conocida como Shmin. La ciudad fue convertida en una sede de obispos y se construyó el Monasterio Blanco de Ajmín o Monasterio de San Shenoute. Fue una gran pieza de arquitectura creada en base a las piedras de otros templos de la región.

Un paseo por la ciudad antigua de Ajmín nos permite disfrutar de diferentes restos de templos levantados en épocas de Ramsés II, o la Gran Necrópolis de Hawaish en la zona oriental del río Nilo. Aquí estaba el cementerio metropolitano que cuenta con casi 884 tumbas.

Una visita diferente para conocer a fondo la magia de Egipto sin acercarse a la capital.