Milán es una de las ciudades italianas más increíbles para las mujeres que disfrutan viajar. Hoy hablaremos sobre los mercantini, un apartado menos conocido en la ciudad de la moda y la sofisticación, pero que en su peculiaridad sigue siendo atractivo y recomendable para viajeros de todo el mundo.

Estos mercaditos son el mejor punto de encuentro para aquellos que disfrutan pichulear, sobre todo a la hora de comprar comida y ropa. Es la contracara de aquellos que viajan a Milán y sucumben a las grandes marcas de moda. Los mercatini de Milán apuntan al público que no desea sentirse culpable por gastar dinero en la ciudad.

Fuente:  Mercatini Natale
Fuente: Mercatini Natale

Descubriendo los mercatini de Milán

Para poder encontrar estos mercadillos hay que preguntarle a los lugareños, o navegar por sitios de Internet donde se hable sobre la vida cotidiana en Milán. Se suelen distribuir a lo largo de toda la ciudad, en espacios abiertos y grandes donde pueden armar sus puestos. Una vez por semana o o una vez por mes, incluso está el famoso Mercatini di Natale que se celebra poco antes de Navidad.

Normalmente estos mercadillos funcionan desde las 8 hasta las 13 o 14. Las calles donde se establecen se cortan al tránsito, de esta forma los paseantes pueden ingresar y pasear sin temor. A la hora de comprar, los mercatini de Milán tienen una esencia multicultural. Conviven los negocios de carne, pescados y verduras con los de ropa, calzado y quesos. Es una oportunidad única de disfrutar de buenos precios y comida fresca, todo en medio de una ciudad que siempre es vista como el corolario de la moda y la sofisticación.

La oferta es mayor para mujeres en lo que se refiere a ropa y accesorios, aunque a veces hay posibilidades de encontrar algo interesante para los hombres. Divertido, interesante y atractivo, el mercatini de Milán es una experiencia que no hay que dejar pasar.