Maramures es una de las zonas turísticas más importantes que podemos encontrarnos en un país como Rumania, sobre todo a partir de la enorme cantidad de turistas que acuden a este lugar desde países limítrofes, como por ejemplo Hungría. De hecho, esta región histórica localizada en el norte del país, ha sido muy famosa por algunas de sus principales localidades, como lo son por ejemplo Satu Mare y Vieu de Sus.

Una de las claves para entender la importancia histórica de Maramures tiene que ver, además, con que se trata de una zona que supo estar poblada en su momento por los dacios, de modo que ellos mismos se encargaron de construir fortalezas, como por ejemplo las que se encuentran en las ciudades de Onceti, Slatina şi Călineşti, algunas de las más importantes a nivel local.

Por eso, destacando especialmente el turismo cultural y de construcciones a nivel local son muchísimas las historias que se encuentran alrededor de la zona de Transilvania, muy cercana, y que es famosa en todo el mundo por la supuesta presencia del conde Drácula en su territorio, aunque no se tienen más datos verdaderos de esta leyenda de Bram Stocker.

Luego, cuando Transilvania se convirtió en un principado autónomo, después de la Batalla de Mohács, ganada por el Imperio otomano frente a los húngaros, los habitantes dacios de la zona se mudaron mayoritariamente a este territorio, por lo que es posible observar la mayoría de costumbres de este pueblo haciéndose aún presentes allí.

En el aspecto político, en tanto, es importante resaltar que la parte sur de la región histórica de Maramures pasó al reino de Rumania después de la Primera Guerra Mundial, con el Tratado de Trianon, al tiempo que su zona septentrional se anexionó a Ucrania después de la caída de la Unión Soviética en 1991, aunque todas ellas son visitadas por igual.