Se trata de un palacio renacentista de la segunda mitad del cinquecento por iniciativa de Paolo de’Sangro.

El proyecto es de Bartolomeo Picchiatti. Hay pinturas y esculturas increíblemente bellas. En el atrio de ingreso, una “bacanal” de Francesco Celebrano.

En su interior alberga un tesoro de la escultura italiana, el Cristo Velato de Giuseppe Sanmartino. Es una verdadera joya. El manto de mármol que cubre la cara del Cristo parece verdaderamente de tela. El efecto es entre mágico y sobrenatural.

En el interior del templo también se puede contemplar la capilla de la tumba de la princesa de Sangro.

Horarios: Abre de 10:00 a 17:00 horas, de miércoles a lunes. Martes cerrado.