
Israel es uno de esos destinos que divide a la gente. Los que han ido hablan de él como uno de los viajes más intensos e inesperadamente ricos que han hecho. Los que no han ido suelen preguntar lo primero: ¿es seguro? La respuesta honesta, en junio de 2026, es que hay que consultar las recomendaciones actualizadas de tu ministerio de exteriores antes de reservar, porque la situación evoluciona. Pero si el contexto te permite ir, Israel es un destino que justifica el esfuerzo con creces.
En diez días puedes ver Jerusalén, Tel Aviv, el Desierto del Néguev y el Mar Muerto. Son cuatro experiencias completamente distintas en un territorio pequeño que se recorre en coche o en autobús sin demasiada complicación.
Jerusalén: tres religiones en unos pocos kilómetros cuadrados
La Ciudad Vieja de Jerusalén es probablemente el lugar más cargado de historia de todo el planeta. En menos de un kilómetro cuadrado coexisten el Muro de las Lamentaciones, la Cesta del Santo Sepulcro y la Mezquita de Al-Aqsa con su cúpula dorada. No importa cuál sea tu religión o si no tienes ninguna: caminar por el barrio judío, el barrio cristiano, el árabe y el armenio en el mismo día es una experiencia que no tiene equivalente en ninguna otra parte del mundo.
La Vía Dolorosa, el camino que según la tradición cristiana recorrió Jesús hasta el Calvario, hoy es un mercadillo animado donde compran locales y turistas mezclados. El olor a especias, el sonido de las llamadas a la oración y el murmullo de los rezos en diferentes idiomas llegan a la vez desde distintas direcciones. A veces es demasiado: te recomiendo llegar temprano, antes de las 9 de la mañana, cuando los grupos aún no han inundado los callejones.
Fuera de la Ciudad Vieja, el barrio de Mahane Yehuda tiene uno de los mejores mercados de comida de Oriente Medio. Los sábados por la noche, cuando el Shábat termina, los puestos se convierten en bares y la zona entera cobra otra vida. El falafel aquí es distinto al de cualquier otro sitio.
Tel Aviv: la ciudad que nadie espera
Si Jerusalén te pone en modo reflexivo e histórico, Tel Aviv te lo saca todo de golpe. Es una ciudad moderna, laica, con una de las escenas gastronómicas más interesantes del Mediterráneo y una playa de arena fina que no envidia a la de ninguna capital europea.
El barrio de Florentín recuerda a un Palermo chic con graffitis y cafés hipsters, y el Bulevar Rothschild tiene la mayor concentración de arquitectura Bauhaus fuera de Alemania, patrimonio UNESCO desde 2003. La gastronomia israelí es también sorprendente: mucho shawarma, humus de autor, café de especialidad y un desayuno de hotel que puede durar dos horas sin que nadie te lo reproche.

El Mar Muerto: flotar sin esfuerzo a 430 metros bajo el nivel del mar
El Mar Muerto está a unos 90 kilómetros de Tel Aviv por la autopista, algo más de hora y cuarto en coche. La sal concentrada del agua (casi el 34% de salinidad, frente al 3,5% del Mediterráneo) hace que cualquier cuerpo flote sin esfuerzo. Es una de esas experiencias que uno piensa que será un truco para turistas y luego resulta que es exactamente como te la habrías imaginado si la imaginación te llegara para eso.
Ten cuidado con los ojos: una sola gota de agua quema bastante. Tampoco te quedes más de 20-30 minutos dentro. Las playas de Ein Bokek tienen duchas de agua dulce y tienen zona de tumbonas. La entrada a la zona de baño en las playas públicas es gratuita.
Datos prácticos para viajar a Israel en 2026
Visado: los ciudadanos españoles (y europeos en general) no necesitan visado para entrar en Israel como turistas para estancias de hasta 90 días. El pasaporte debe tener mínimo 6 meses de validez. El control en el aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv puede ser largo: reserva algo de tiempo extra si tienes conexión.
Moneda: el shekel israelí (ILS) es la moneda local. 1 euro equivale a unos 4,1 shekel en 2026, aunque el tipo de cambio varía. Las tarjetas de crédito se aceptan prácticamente en todas partes, pero ten algo de efectivo para los mercadillos y zonas más tradicionales.
Presupuesto: Israel no es un destino barato. Un viajero independiente con hostal puede moverse con 80-100 euros/día incluyendo comidas y transporte. Con hotel de nivel medio sube a 150-200 euros/día. Tel Aviv tiene precios altos de alojamiento, mientras que Jerusalén ofrece algo más de variedad.
Si te apetece organizar tu vuelo con una experiencia a bordo diferente, echa un vistazo a las novedades de Iberia con wifi Starlink en vuelo. Y si estás pensando en hacer más de un destino en el viaje, nuestra guía de fotografía en museos y lugares religiosos te puede venir muy bien para evitar problemas en los sitios de culto de Jerusalén.
Preguntas frecuentes sobre viajar a Israel
¿Necesito visado para viajar a Israel desde España?
No. Los ciudadanos españoles pueden entrar como turistas sin visado para estancias de hasta 90 días. El pasaporte debe tener al menos 6 meses de validez en el momento de la entrada.
¿Cuál es la mejor época para visitar Israel?
La primavera (marzo-mayo) y el otoño (septiembre-noviembre) son los momentos más agradables. Los veranos son muy calurosos, especialmente en Jerusalén y el interior. El Mar Muerto se puede visitar todo el año, pero evita julio y agosto si no soportas bien el calor extremo.
¿Cuántos días necesito para ver Israel?
Con 7-10 días puedes hacer Jerusalén (3-4 días), Tel Aviv (2-3 días), el Mar Muerto (1 día) y aún te sobra tiempo para el Desierto del Néguev o Cesarea. Para un recorrido más completo, 14 días te dan mucha más tranquilidad.
¿Es seguro viajar a Israel en 2026?
La situación de seguridad en Israel puede cambiar rápidamente. Es imprescindible consultar las recomendaciones actualizadas del Ministerio de Asuntos Exteriores de España antes de reservar y durante el viaje. Muchas zonas del país, como Tel Aviv y el centro de Jerusalén, tienen actividad turística normal en periodos de calma.
¿Qué moneda se usa en Israel y cómo pagar?
La moneda oficial es el shekel (ILS). Las tarjetas se aceptan ampliamente en hoteles, restaurantes y tiendas. Conviene llevar algo de efectivo para mercados, propinas y zonas menos turísticas. Hay cajeros disponibles en aeropuertos, centros comerciales y ciudades principales.
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