Situado en pleno barrio de Salamanca. Fábula Buey & Champagne es el único restaurante del mundo especializado en carnes de buey de Valles del Esla. Puede disfrutarse en sus cortes tradicionales (chuletón, colomillo, oreja, vacío y cecina) o en una gran variedad de hamburguesas. También dispone de un menú para parejas (35 euros por persona) compuesto por varias entradas (aros de cebolla, patatas, ensaladas y cecina), una hamburguesa de buey de 250 gramos , postre casero y una botella de Mumm Cordon Rouge.

Más información: Príncipe de Vergara, 56  T. 914 310 834

2 Comentarios

  1. Hola a todos, paso a contaros mi experiencia, que si os queréis ahorrar el resto del post, os diré que fue lamentable, para no volver. Reservamos el jueves pasado, para cenar en la terraza y ese mismo día nos llaman para decirnos que en la terraza no puede ser y a lo largo de la noche vimos que tanto la terraza como el restaurante estaba al 50% por lo que supongo que les faltarían camareros o algo así, pero nos sentó bastante mal ver la terraza medio vacía y nosotros cenando dentro. A cambio dijeron que nos compensarían de algún modo. Por cierto, el jueves no había aparcacoches, resulta que solo trabaja los fines de semana… será la crisis.

    En la carta dice que hay pescado del día, pero no sé a que día se referirá, porque nos ofrecieron rodaballo y besugo y luego nos dijeron que no había ni uno ni otro, por que nos quedaba carne o carne, así que nos decidimos por la carne. Las hamburguesas de 100 gramos eran más o menos del tamaño de una albóndiga y las de 200 algo mayores, por lo que tuvimos la impresión de que el peso no les funcionaba bien del todo, yo creo que era como los de los mercadillos de antes, que pesaban mucho menos de lo que marcaban. En definitiva, que alguien se quedó con parte de mis 200 gr. de carne, porque en mi plato os aseguro que no estaban.

    La comida en general es bastante cutrecilla, porque ni en cantidad, como os he comentado, ni en calidad, pues no pasa de ser mediocre. El vino, normal y pedimos también agua, aunque no nos trajeron copas para el agua, yo no sé si pensaban que nos íbamos a pasar la botella de unos a otros para beber a morro, pero se veía un servicio muy precario.

    El postre normalito y el obsequio con que nos compensaron fue cobrarnos un postre y un café de más en la cuenta. Vamos, todo un detalle.

    Ah! y por cierto, de la música en directo que dicen por ahí, ni rastro. Porque ni en directo ni enlatada. Será la crisis… El que quiera música que se la traiga de casa.

    Así que si queréis quedar mal con alguien, aquí no falláis, seguro.

  2. Hola a todos, paso a contaros mi experiencia, que si os queréis ahorrar el resto del post, os diré que fue lamentable, para no volver. Reservamos el jueves pasado, para cenar en la terraza y ese mismo día nos llaman para decirnos que en la terraza no puede ser y a lo largo de la noche vimos que tanto la terraza como el restaurante estaba al 50% por lo que supongo que les faltarían camareros o algo así, pero nos sentó bastante mal ver la terraza medio vacía y nosotros cenando dentro. A cambio dijeron que nos compensarían de algún modo. Por cierto, el jueves no había aparcacoches, resulta que solo trabaja los fines de semana… será la crisis.

    En la carta dice que hay pescado del día, pero no sé a que día se referirá, porque nos ofrecieron rodaballo y besugo y luego nos dijeron que no había ni uno ni otro, por que nos quedaba carne o carne, así que nos decidimos por la carne. Las hamburguesas de 100 gramos eran más o menos del tamaño de una albóndiga y las de 200 algo mayores, por lo que tuvimos la impresión de que el peso no les funcionaba bien del todo, yo creo que era como los de los mercadillos de antes, que pesaban mucho menos de lo que marcaban. En definitiva, que alguien se quedó con parte de mis 200 gr. de carne, porque en mi plato os aseguro que no estaban.

    La comida en general es bastante cutrecilla, porque ni en cantidad, como os he comentado, ni en calidad, pues no pasa de ser mediocre. El vino, normal y pedimos también agua, aunque no nos trajeron copas para el agua, yo no sé si pensaban que nos íbamos a pasar la botella de unos a otros para beber a morro, pero se veía un servicio muy precario.

    El postre normalito y el obsequio con que nos compensaron fue cobrarnos un postre y un café de más en la cuenta. Vamos, todo un detalle.

    Ah! y por cierto, de la música en directo que dicen por ahí, ni rastro. Porque ni en directo ni enlatada. Será la crisis… El que quiera música que se la traiga de casa.

    Así que si queréis quedar mal con alguien, aquí no falláis, seguro.

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