Yemen no es un destino turístico habitual, es un país muy hermético, muy tradicional, poco propenso al turismo, con escasas infraestructuras y con unas circunstancias sociopolíticas que lo acercan más a la aventura que a unas vacaciones.

Omitiendo estos “pequeños” detalles, es un país de una belleza extraordinaria, de gran riqueza cultural, y paisajística. Por sus ciudades es como si no hubiera pasado el tiempo y cualquier parecido con nuestra idea de “confortabilidad” es una mera coincidencia.

La primera recomendación para cualquiera que quiera viajar a Yemen, es que se ponga en contacto por mail con la Embajada Española en Sana’a, su capital,  para informarse de las últimas recomendaciones, tanto de entrada en el país como de estancia, sobre todo si se va con idea de conocer realmente el país y viajar por zonas del interior, para lo que es absolutamente necesario ir como mínimo con un guía.

Estoy escribiendo el post y acabo de ver una información de Europa Press de hoy mismo que dice que  “hombres armados han irrumpido en el aeródromo para protestar por la destitución de Mohammed como comandante dela Fuerza Aérea, pero, al parecer, sin intención de hacerse con el control de las instalaciones aeroportuarias.” Así que ya véis que la situación no es demasiado segura.

Geográficamente, Yemen se encuentra al sur de Arabia Saudita y pegado a Omán, en la esquina suroeste de la península de Arabia y a orillas del Mar Rojo. Su tamaño es algo mayor que el de España y tiene seis ecosistemas completamente diferentes: costa, incluso algunas islas, tiene la cadena de las montañas Haraz, frontera natural alucinante con varios picos que superan los3500 metros, desiertos, valles, aunque en general su clima es muy seco y varía de unas zonas a otras..

Para entrar es obligatorio un visado, para estancias superiores a un mes un certificado médico de sida, es conveniente vacunarse contra la hepatitis A y B y contra la fiebre tifoidea si se va a viajar por el interior y la entrada no está permitida para aquellos que hayan visitado Israel. Hay vuelos directos de Yemenia desde Francfurt.

Sana’a es la ciudad más grande, es bellísima, está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, también es la más recomendable para montarse el cuartel general, ya que es de las pocas que tiene hoteles y comodidades. Yemen es una de las naciones más pobres del planeta, así que por comparativa nos parecerá económica.

La arquitectura yemení es única, son especialmente bellos los pueblos de las montañas Haraz, aunque para llegar a ellos habrá que ir con guía y traductor, pero merece la pena ver los paisajes de montaña, sus casas colgadas y los pueblos roqueros en ubicaciones estratégicamente defensivas.