Abrir las chacras, cargar las baterias o aprender los secretos de la meditación, todo es posible en estos centros de relax que son los balnearios. Como su propio nombre sugiere, el pueblo de Las Caldas, apenas a nueve kilómetros de la capital asturiana, es una villa termal en toda regla. Unida desde el siglo XVIII a su balneario, asociados a la salud y al ocio. El actual concepto de turismo de salud, concibe las estaciones termales no solo como un centro terapéutico, sino también preventivo y un lugar idóneo para el ocio.

En España, la inmensa mayoría de los centros termales con aguas mineromedicinales de capacidad curativa se encuentran situados en parajes naturales de inusual belleza, entre montes, playas y bosques. Existen registrados en todo el país más de 2.000 manantiales que, por calidad y cantidad, convierten a España en el gran balneario de Europa.

Aire, agua, aceite y estética componen la oferta de tratamientos que permiten descubrir los mejores masajes del mundo, como la reflexoterapia china de activación interna, el masaje shiatsu japonés de acupresión, el masaje thai tailandés de estiramientos, el reiki usui tibetano de flujo vital, el masaje ayurvédico, masajes aromáticos, lomi lomi, shirodhara… sin olvidar el terapéutico, el circulatorio o el deportivo con aceites esenciales.