Conseguir una segunda nacionalidad suele exigir años de residencia, pero al menos nueve países mantienen en 2026 programas que permiten solicitar directamente la ciudadanía mediante una aportación económica o una inversión y cuyos plazos habituales se miden en meses. No significa comprar un pasaporte sin más: todos exigen controles de antecedentes y origen de fondos, los plazos no están garantizados y una inversión suficiente no obliga al Gobierno correspondiente a aprobar la solicitud.
Las claves de la ciudadanía por inversión en 20 segundos
- Nauru y Santo Tomé y Príncipe tienen actualmente opciones desde unos 90.000 dólares.
- Dominica, Granada, Antigua y Barbuda, Santa Lucía y San Cristóbal y Nieves mantienen programas en el Caribe.
- Turquía permite optar mediante inmuebles desde 400.000 dólares.
- Los procesos suelen durar entre dos y doce meses, según el país y la diligencia debida.
- Tener ciudadanía no garantiza acceso sin visado permanente a otros países.
La diferencia respecto a una residencia o una denominada golden visa es importante. Una autorización de residencia permite vivir en un país y, eventualmente, puede abrir un camino hacia la naturalización. Los programas de Citizenship by Investment (CBI) conceden directamente la nacionalidad si la solicitud supera todos los controles y se completa la inversión establecida.
También conviene desconfiar de las comparaciones que prometen un pasaporte determinado en 30, 60 o 90 días. Los propios organismos oficiales hablan normalmente de plazos típicos o estimados. Una investigación adicional sobre el origen del patrimonio, documentación incompleta o un cambio regulatorio puede alargar considerablemente el procedimiento.
Los importes tampoco incluyen siempre el coste final. A la inversión o aportación principal suelen añadirse tasas de solicitud, diligencia debida, emisión de pasaportes, intermediarios autorizados y gastos para cónyuges o familiares.
De 90.000 a 400.000 dólares: nueve programas que siguen abiertos
1. Santo Tomé y Príncipe: desde 90.000 dólares
Uno de los programas más recientes comenzó en 2025. Santo Tomé y Príncipe permite solicitar la nacionalidad mediante una aportación no reembolsable al Fondo Nacional de Transformación.
La contribución parte de 90.000 dólares para una persona y de 95.000 dólares para una pareja o determinadas composiciones familiares, antes de añadir tasas. La información del programa sitúa el procedimiento alrededor de ocho semanas y no exige residencia previa en el archipiélago.
Se trata de ciudadanía plena, no de un permiso de residencia. Precisamente por ser un programa muy reciente, sus requisitos han seguido evolucionando y deben revisarse antes de iniciar cualquier expediente.
2. Nauru: 90.000 dólares durante 2026
La pequeña república del Pacífico lanzó a finales de 2024 su Economic and Climate Resilience Citizenship Program, pensado en parte para obtener financiación destinada a adaptación climática e infraestructuras.
El precio ordinario se fijó posteriormente en 115.000 dólares, pero el Gobierno mantiene en 2026 una oferta temporal que reduce la contribución principal a 90.000 dólares hasta el 31 de diciembre de 2026. A ello hay que sumar 5.000 dólares de solicitud, 6.000 de diligencia debida, costes bancarios y 500 dólares por pasaporte para un solicitante individual.
La Oficina del Programa de Nauru calcula un plazo habitual de tres a cuatro meses cuando la documentación está completa. La solicitud debe pasar por un agente autorizado y el solicitante principal está sujeto a entrevista.
3. Vanuatu: uno de los programas más rápidos, pero con un pasaporte menos potente que antes
Vanuatu mantiene varias vías de ciudadanía vinculadas a inversión, entre ellas su Development Support Program y una opción inmobiliaria regulada por su Comisión de Ciudadanía. El procedimiento se ha hecho conocido internacionalmente por sus plazos especialmente breves.
Pero existe una advertencia importante que muchas listas sobre «pasaportes rápidos» todavía omiten.
La Unión Europea retiró definitivamente a Vanuatu la exención de visado en diciembre de 2024 después de haberla suspendido desde 2022. El Consejo de la UE vinculó expresamente la decisión a los riesgos derivados de sus programas de ciudadanía para inversores.
Por eso comparar programas únicamente por el número de países que un pasaporte permite visitar puede ser engañoso. Esos acuerdos pueden desaparecer después de obtener la nacionalidad.
4. Dominica: desde 200.000 dólares
Dominica, que no debe confundirse con República Dominicana, mantiene uno de los programas históricos del Caribe. Existen dos grandes opciones: contribuir al Economic Diversification Fund o invertir en proyectos inmobiliarios previamente autorizados.
Actualmente la inversión mínima parte de 200.000 dólares. La propia Unidad de Ciudadanía por Inversión indica que la mayoría de solicitudes se completa aproximadamente en tres a seis meses, dependiendo de la documentación y del proceso de diligencia debida.
Los mayores de 16 años deben pasar además una entrevista obligatoria y todas las solicitudes se presentan mediante un agente autorizado.
5. Antigua y Barbuda: aportación desde 230.000 dólares
Antigua y Barbuda ofrece varias alternativas. La más sencilla es una contribución no reembolsable de 230.000 dólares al National Development Fund. También existe una inversión inmobiliaria desde 300.000 dólares, una opción empresarial y otra vinculada a la Universidad de las Indias Occidentales.
Aquí hay una condición que no debería perderse entre las cifras: quien obtiene la ciudadanía mediante el programa debe pasar al menos cinco días en Antigua y Barbuda durante los cinco años siguientes para conservarla en los términos previstos por la regulación.
Además de la inversión hay que pagar tasas de tramitación, diligencia debida y pasaportes.
6. Granada: desde 235.000 dólares
Granada establece actualmente una contribución mínima de 235.000 dólares mediante su National Transformation Fund. También mantiene una vía de inversión inmobiliaria aprobada.
Su Investment Migration Agency sitúa el procesamiento habitual en tres o cuatro meses. El solicitante debe acreditar la procedencia legal del dinero, aportar certificados policiales y médicos y superar los controles correspondientes.
Granada tiene además una particularidad que explica parte del interés que genera entre determinados inversores: mantiene un tratado E-2 con Estados Unidos. Eso puede permitir a un ciudadano granadino solicitar posteriormente un visado E-2 si realiza una inversión empresarial estadounidense que cumpla sus requisitos. La ciudadanía de Granada no concede automáticamente ese visado.
7. Santa Lucía: desde 240.000 dólares
Santa Lucía ha modificado varias veces sus importes durante los últimos años. Su página oficial establece actualmente 240.000 dólares como aportación al National Economic Fund para el solicitante y hasta tres dependientes cualificados.
También ofrece inmuebles aprobados desde 300.000 dólares y bonos públicos por 300.000 dólares, en este último caso con una comisión administrativa adicional de 50.000 dólares.
El marco regulatorio volvió a modificarse en 2026, lo que sirve como recordatorio de que los precios publicados en artículos de hace uno o dos años pueden haber quedado obsoletos.
8. San Cristóbal y Nieves: el veterano del Caribe
San Cristóbal y Nieves mantiene el programa de este tipo más antiguo del Caribe. Su opción denominada Sustainable Island State Contribution parte actualmente de 250.000 dólares para un solicitante o una familia de hasta cuatro personas.
También existen proyectos de beneficio público desde 250.000 dólares e inversiones inmobiliarias desde 325.000 dólares. El solicitante principal debe pasar una entrevista y la Unidad realiza controles de diligencia debida antes de aprobar la nacionalidad.
Que el programa lleve décadas funcionando no significa que sus condiciones sean permanentes: en los últimos años también ha elevado los mínimos y endurecido los controles.
9. Turquía: 400.000 dólares en inmuebles y tres años sin vender
Turquía es el caso diferente de esta lista por tamaño, población y economía.
Un extranjero puede optar a la ciudadanía excepcional mediante la compra de inmuebles por al menos 400.000 dólares, siempre que se inscriba la correspondiente restricción que impide venderlos durante tres años.
También existen otras vías desde 500.000 dólares, como inversión de capital, depósitos bancarios, bonos públicos o participaciones en determinados fondos, además de una alternativa basada en crear al menos 50 empleos.
Cumplir la inversión da derecho a solicitar la ciudadanía dentro del procedimiento excepcional, pero la concesión sigue estando sujeta a la decisión de las autoridades turcas.
No todos los pasaportes rápidos conservan las mismas ventajas
La parte que más ha cambiado en los últimos años no son únicamente los precios.
Los gobiernos que conceden acceso sin visado están prestando cada vez más atención a estos programas. El caso de Vanuatu es el ejemplo más evidente: disponer de ciudadanía dejó de proporcionar la entrada sin visado al espacio europeo que sí ofrecía anteriormente.
La Unión Europea también ha endurecido su posición frente a la venta directa de ciudadanía dentro de sus propios Estados miembros.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea declaró el 29 de abril de 2025 que el programa maltés de ciudadanía por inversión vulneraba el Derecho de la UE. El Tribunal consideró que aquel sistema establecía una naturalización de carácter transaccional basada en pagos o inversiones predeterminados y suponía una comercialización de la ciudadanía europea.
Por eso Malta ya no debe aparecer en listas actuales como una vía rápida para «comprar un pasaporte de la UE».
También conviene diferenciar movilidad de derecho de residencia. Que un pasaporte permita viajar sin visado durante estancias cortas a determinados países no concede automáticamente el derecho a trabajar o instalarse allí.
Ciudadanía, residencia e inversión no son lo mismo
Otra simplificación habitual consiste en pensar que todos estos programas obligan a comprar una vivienda.
No es así.
En Santo Tomé, Nauru, Dominica o varios países caribeños existe la posibilidad de hacer una aportación no reembolsable. Es dinero que no vuelve al solicitante.
Turquía permite conservar un inmueble que posteriormente puede venderse cuando termina el periodo mínimo. Algunos programas caribeños hacen algo parecido, aunque generalmente solo con desarrollos aprobados y con condiciones de mantenimiento.
Por tanto, comparar únicamente el mínimo de entrada tampoco cuenta toda la historia.
Una aportación de 200.000 dólares que se pierde definitivamente no es económicamente equivalente a una adquisición inmobiliaria de 400.000 dólares que sigue formando parte del patrimonio del inversor. También hay que valorar impuestos, costes de compraventa, liquidez, riesgo inmobiliario y las restricciones para vender.
Y queda el elemento más importante: ningún programa serio garantiza la ciudadanía solo por tener suficiente dinero.
Las unidades responsables investigan antecedentes, sanciones, procesos judiciales, procedencia del patrimonio y movimientos financieros. Una solicitud puede ser rechazada incluso aunque el inversor cumpla el importe mínimo.
La conclusión más útil de estas nueve opciones no es que sea posible «comprarse un país» en unas semanas. Es que existe un pequeño grupo de Estados que han convertido la inversión en una vía extraordinariamente rápida hacia la nacionalidad, mientras otros, especialmente la Unión Europea, están endureciendo su posición frente a este modelo.
Preguntas frecuentes
¿Se puede conseguir legalmente una segunda ciudadanía en menos de un año?
Sí. Países como Nauru, Santo Tomé y Príncipe, Dominica o Granada publican plazos habituales de unos pocos meses para sus programas de ciudadanía por inversión. Esos tiempos son estimaciones y pueden alargarse.
¿Cuál es la ciudadanía por inversión más barata en 2026?
Entre los programas revisados, Nauru y Santo Tomé y Príncipe parten actualmente de 90.000 dólares de contribución principal. En Nauru ese importe es una promoción temporal válida hasta el 31 de diciembre de 2026 y existen tasas adicionales.
¿Se puede comprar la ciudadanía de un país de la Unión Europea?
El modelo maltés de ciudadanía directa por inversión fue declarado contrario al Derecho de la UE por el Tribunal de Justicia en abril de 2025. Los programas de residencia por inversión son una cuestión distinta y no conceden ciudadanía europea inmediata.
¿Una segunda ciudadanía garantiza viajar siempre sin visado?
No. Los acuerdos migratorios pueden cambiar. Vanuatu, por ejemplo, perdió definitivamente su exención de visado para la Unión Europea a raíz de las preocupaciones europeas sobre su programa de ciudadanía para inversores.
vía: greyson ferguson








