Esta selección es de 2016 y los diez monumentos siguen ahí, faltaría más. Lo que ha cambiado por completo es cómo se visitan: casi todos han subido de precio, varios ya no venden entrada suelta, dos exigen reserva con hora y nombre, y uno ha puesto tope diario de visitantes. Un artículo de hace diez años te deja plantado en la puerta.

Así que lo hemos actualizado con lo que hace falta saber para entrar. Los precios son los consultados en septiembre de 2026 y corresponden a entrada general de adulto; cámbialos por lo que veas en la web oficial el día que reserves, porque en Italia suben cada enero.

Coliseo, Roma

El Coliseo de Roma visto desde el exterior

Aquí está el cambio más gordo de los diez. Ya no existe la entrada solo al Coliseo: va obligatoriamente combinada con el Foro Romano y el Palatino, en torno a 18 € y válida 24 horas. Si quieres pisar la arena, la entrada ampliada ronda los 24 € y dura 48 horas.

Y sobre todo: la reserva con hora es obligatoria y el billete es nominativo desde octubre de 2024, una medida contra la reventa. Las entradas se liberan con 30 días de antelación y en primavera y verano vuelan el mismo día que se abren. No es exagerado poner una alarma.

Lo bueno de esperar diez años es que ahora se ve mucho más que entonces: están abiertos el suelo de la arena, los hipogeos —los subterráneos donde esperaban fieras y gladiadores— y el ático, con ascensor panorámico. Cada uno con su entrada específica.

Capilla Sixtina y Museos Vaticanos

Bóveda de la Capilla Sixtina pintada por Miguel Ángel

La Sixtina no se visita sola: está al final del recorrido de los Museos Vaticanos, y llegar hasta ella lleva su rato. La entrada son 20 € en taquilla y 25 € reservando online, porque cobran 5 € de gestión. Merece la pena pagarlos.

Horario de lunes a sábado, de 8:00 a 20:00, con última entrada a las 18:00. Los domingos cierra, con una excepción que sigue vigente: el último domingo de cada mes se entra gratis, de 9:00 a 14:00. Es tan conocido que la cola da la vuelta a la muralla, así que ve pronto o no vayas.

Arco de Constantino, Roma

Arco de Constantino junto al Coliseo en Roma

El último gran arco triunfal del imperio, levantado en el 315 para celebrar la victoria de Constantino sobre Majencio, y el mejor conservado de los tres que quedan en Roma. Tiene tres vanos en lugar de uno, y buena parte de sus relieves son piezas reaprovechadas de monumentos anteriores: un collage imperial.

Es gratis y está en la calle, justo al lado del Coliseo. No necesita entrada, reserva ni cola: se ve al pasar.

Palacio Ducal, Venecia

Fachada del Palacio Ducal en la plaza de San Marcos de Venecia

Sede del dúx durante siglos, con Tintoretto, Tiziano y Verónés en las paredes, la sala del Gran Consejo y el paso por el Puente de los Suspiros hacia las prisiones.

Segundo cambio importante: ya no se vende entrada suelta. Va dentro de un pase combinado con el Museo Correr, el Museo Arqueológico y las salas monumentales de la Biblioteca Marciana, por unos 35 € en taquilla o 30 € comprando online con más de 30 días de antelación. El pase vale tres meses, así que da para volver.

Sobre la tasa de acceso a Venecia: no es un impuesto permanente ni se paga siempre. Se aplica solo a excursionistas de un día, en días concretos de primavera y verano. La temporada de 2026 terminó el 27 de julio y el ayuntamiento decidirá si la repite. Antes de viajar, mira el calendario del año en la web municipal: si duermes en Venecia, no te afecta.

Teatro alla Scala, Milán

No hace falta sacar entrada de ópera para verlo por dentro. El Museo Teatrale alla Scala abre de 9:30 a 17:30 y cuesta 15 € con entrada flexible, 12 € con fecha fija y 8 € para estudiantes y mayores de 65.

La visita recorre las salas del museo —instrumentos, vestuario, retratos— y, si no hay ensayo, permite asomarse a la sala desde un palco. Ese momento es el que justifica la entrada: el rojo y el oro de las cinco alturas de palcos impresionan más de lo que salen en foto. Cierra el 1 de enero, en Pascua, el 1 de mayo, el 15 de agosto y en Navidad.

Baptisterio de San Juan, Florencia

Baptisterio de San Juan de Florencia con sus puertas de bronce

Corrección necesaria: en 2016 decíamos que se pagaban 16 € por la entrada. Hoy no se vende suelta. El Baptisterio entra en los pases de la Opera del Duomo: el pase Ghiberti (museo, baptisterio y Santa Reparata) cuesta 15 €, y el pase Brunelleschi, que añade la cúpula y el campanile, 30 €.

Segunda corrección, y esta importa más: las Puertas del Paraíso que ves en el edificio son copias en bronce, colocadas en 1990. Las originales de Ghiberti están en el Museo dell’Opera del Duomo, que va incluido en los dos pases. Si vas a ver las puertas de verdad, es ahí dentro.

Y un aviso práctico: los mosaicos bizantinos de la cúpula están en restauración y no se ven. Era el otro gran motivo para entrar, así que consulta el estado de las obras antes de comprar el pase.

Piazzale Michelangelo, Florencia

Vista de Florencia desde el Piazzale Michelangelo

Un mirador público sobre la ciudad, gratis y abierto a cualquier hora. La mejor vista de Florencia con el Duomo, el Ponte Vecchio y las colinas detrás. Se sube andando por la rampa desde Porta San Niccolò en unos veinte minutos, o en autobús.

El David que preside la plaza es una réplica en bronce, fundida por Clemente Papi a partir de un molde del original y colocada en 1873. El de mármol de Miguel Ángel está en la Galería de la Academia, y hay un tercero, también copia, en la Piazza della Signoria.

Torre de Pisa

Torre inclinada de Pisa en la Piazza dei Miracoli

Sí se puede subir, y esa es la parte que la mayoría se pierde. Son unos 20 € solo la torre, con hora asignada, o alrededor de 27 € en la entrada combinada que incluye el Duomo, el Baptisterio, el Camposanto y los dos museos de la plaza. Hay edad mínima: ocho años cumplidos, y los menores de 18 suben acompañados.

Sobre la inclinación, un dato que da tranquilidad: las obras de consolidación de 1990 a 2001 la corrigieron y hoy está en 3,97 grados, estable desde 2008. No se está cayendo. Subir los casi 300 escalones con el suelo torcido, eso sí, es una sensación rara que no se olvida.

Pompeya

La ciudad que sepultó el Vesubio en el año 79 sigue siendo el yacimiento romano más impresionante que se puede pisar, y necesita medio día como mínimo. Templos, termas, panaderías, casas con frescos intactos y el lupanar con sus pinturas, que es lo que todo el mundo busca.

El cambio que hay que conocer sí o sí: desde el 15 de noviembre de 2024 hay un tope de 20.000 visitantes al día y el billete es nominativo, con nombre y documento. En temporada alta, además, se reparte en franjas horarias. Llegar sin entrada un domingo de julio es perder el viaje. La entrada ordinaria ronda los 20 € y la integrada, que añade otros yacimientos de la zona, unos 25 €.

A cambio, hoy se ve más que en 2016: han ido abriendo domus restauradas y zonas de la Regio II que llevaban décadas cerradas.

Galería de los Uffizi, Florencia

Botticelli, Leonardo, Rafael, Caravaggio y Miguel Ángel en el mismo edificio. 25 € comprando el mismo día y 29 € reservando con antelación —sí, al revés de lo que uno esperaría—, y 16 € a partir de las cuatro de la tarde, que es la mejor relación calidad-precio de Florencia si vas con tiempo justo.

Cierra los lunes. Abre de martes a domingo de 8:15 a 18:50, y es gratis el primer domingo de cada mes, con la aglomeración previsible.

Lo que ha cambiado desde 2016, en corto

  • Reserva con hora obligatoria: Coliseo y Pompeya. Muy recomendable en Uffizi y Vaticano.
  • Billete nominativo: Coliseo (desde octubre de 2024) y Pompeya (desde noviembre de 2024). Lleva el documento de identidad.
  • Adiós a la entrada suelta: Palacio Ducal y Baptisterio de Florencia solo se venden dentro de pases combinados.
  • Gratis: Arco de Constantino y Piazzale Michelangelo, siempre. Uffizi y Coliseo el primer domingo de mes; Museos Vaticanos el último domingo.
  • Cierres a tener en cuenta: Uffizi los lunes, Museos Vaticanos los domingos.

Si estás montando la ruta completa, el reparto que nosotros haríamos es Roma tres días, Florencia dos, Pisa como excursión desde Florencia, Venecia dos y Milán de paso. Y Pompeya se hace desde Nápoles, no desde Roma, aunque mucha gente lo intente: son más de dos horas de tren en cada sentido.

Preguntas rápidas

¿Cuánto cuesta ver los diez?

Sumando entradas generales, en torno a 160-170 € por persona, contando que el Arco y el Piazzale son gratis y que dos van en pases que incluyen más cosas. Con las tardes de los Uffizi y los domingos gratuitos se puede bajar bastante.

¿Cuál hay que reservar antes?

El Coliseo, sin discusión: las entradas salen 30 días antes y en verano se agotan el mismo día. Después, Pompeya por el tope diario, y los Uffizi si vas en puente.

¿Merece la pena subir a la Torre de Pisa?

Si viajas con niños menores de ocho años, no puedes. Si no, sí: la foto tópica desde abajo la tiene todo el mundo, y andar por dentro de un edificio inclinado casi cuatro grados no.

De Florencia hablamos con más detalle en el Palacio Medici Riccardi. El David de mármol, el de verdad, está en la Galería de la Academia. Y si quieres una Italia menos evidente, las Catacumbas de Palermo.

Actualizado en septiembre de 2026 con precios y condiciones consultados en las webs oficiales de cada monumento. Las tarifas italianas suelen revisarse en enero: confirma siempre en la web oficial antes de reservar.