El verano se ha consolidado como la época de mayor actividad en el sector del alquiler vacacional en España, donde más de 340.000 viviendas turísticas están actualmente activas. Según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), los meses de julio y agosto son cruciales para los propietarios que optan por el alquiler a corto plazo, con una duración media de estancia de 5,01 noches en apartamentos turísticos. Este escenario plantea un desafío significativo para los dueños de estos inmuebles, quienes pueden ver cómo hasta veinte grupos de huéspedes diferentes acceden a su propiedad en un solo verano, lo que genera una serie de vulnerabilidades en términos de seguridad.
La situación se complica aún más, ya que los delincuentes organizados pueden identificar fácilmente las propiedades vacías solo al revisar las plataformas de reserva. Según Oliver de la Rica, director general de ADT, este tipo de información es altamente codiciada por los criminales: “El anuncio de alquiler vacacional hace pública, de forma involuntaria, cuándo la vivienda lleva días vacía y cuándo volverá a estarlo”.
Para mitigar los riesgos asociados al alquiler vacacional, ADT propone una serie de medidas de seguridad que no interfieren con la experiencia del huésped, pero que son imprescindibles para proteger el inmueble. Entre ellas, destaca la implementación de cerraduras inteligentes que permiten la asignación de códigos temporales y únicos para cada reserva, eliminando la dependencia de llaves físicas. También recomiendan el uso de sistemas de alertas en tiempo real que notifiquen al propietario ante cualquier acceso no autorizado.
Asimismo, la automatización inteligente puede simular la presencia en el hogar mediante el control de luces y dispositivos, disuadiendo a potenciales intrusos. Además, la instalación de sensores perimetrales junto a un sistema de videovigilancia permite detectar movimientos antes de que se produzca una posible intrusión. Por último, contar con una Central Receptora de Alarmas (CRA) que ofrezca respuesta profesional inmediata es fundamental para asegurar la intervención rápida de las fuerzas de seguridad en caso de alerta.
El director de ADT también destaca que muchos propietarios no han considerado la seguridad de sus viviendas vacacionales, ya que este modelo de alquiler nació principalmente como una estrategia de rentabilización de inmuebles. Sin embargo, es crucial que los propietarios sean conscientes de que el perfil de riesgo de una vivienda que recibe numerosos huéspedes en un corto período de tiempo es diferente al de una residencia habitual. Adaptar la seguridad, asegura de la Rica, no solo es sencillo, sino que además no afecta la experiencia de los inquilinos.




