Viajar solo

Como todos sabemos hay diversas formas de emprender un viaje hacia algún destino desconocido, y no siempre el mismo se realiza de la manera más tradicional, yendo de visitas junto con el grupo familiar, amigos, pareja, etc. Hace algunos años ya se viene viendo un nuevo estilo de vacacionar o afrontar un viaje, y es hacerlo solitariamente, es decir sin ninguna compañía y sin nadie que nos espere en el próximo lugar de destino. Es por eso que hay un par de detalles a tener en cuenta antes de empezar el viaje.

En primer lugar se recomienda aferrarse a la posibilidad de establecer contacto con los habitantes locales, y sin dudas si se trata de un caso donde no hay un fluido uso del idioma ni un amplio conocimiento de las costumbres. Lo ideal para llevar a cabo esto podría ser apostar por alojamientos del tipo de pensiones, albergues, u otros establecimientos con un régimen de alojamiento y desayuno, ya que esto aumentará las posibilidades de establecer contacto con personas de diversos sitios del mundo que atraviesan la misma situación.

Una buena medida adoptada podría ser el dedicar los primeros días del viaje a intentar conocer las costumbres y las formas que se utilizan en el lugar de destino, lo cual ayudará a aclimatarse rápidamente.

Tal vez otra buena opción sea elegir algún restaurante ubicado en una zona de buen movimiento de la ciudad, con lo cual será más fácil hacerse de nuevos amigos, incluso pudiendo conocer al personal del lugar, para lograr tener a alguien de confianza cerca. Si bien los nuevos vínculos serán importantes durante la estadía, aún más fundamentales resultarán los anteriores, es decir que será interesante mantenerse en constante contacto con nuestros familiares, amigos, etc.

Algunos otros hábitos buenos para este tipo de viaje puede ser el planear siempre el efectivo con el que uno cuenta, llevarse algo de lectura para ratos libres y también intentar guardar siempre los objetos de valor en los mismos lugares.