Lo cierto es que cuando somos turistas, nuestros cinco sentidos no están, en la mayoría de los casos donde los tenemos que tener. Eso lo descubrimos si en nuestra ciudad a menudo vienen visitantes, cuando los vemos desorientados contemplando un monumento o el paisaje. Precisamente porque lo nuevo nos distrae, los ladrones suelen colocarse en puntos estratégicos dispuestos a llevarse nuestros más preciados bienes en un descuido. A continuación os dejamos 5 consejos para nos ufrir robos durante un viaje que esperamos que sean de utilidad:

1.- No abusar de las apariencias: si nos vamos a un lugar mostrando la cartera llena de billetes y cargados de joyas ¿A quién creen que elegirá al ladrón, al normal de al lado, o a nosotros?

2.- Un ojo a todos los lados: si ves que alguien se fija en ti particularmente, no le retires la mirada. El miedo puede ser tu peor enemigo en este caso.

3.- “Donde fueres haz lo que vieres” El conocido refrán viene a traernos la verdadera sabiduría popular. SI pretende disfrutar de unas vacaciones tranquilas, compórtese como lo hacen los locales. Así, además, se meterá de lleno en su cultura.

4.- Cuidado a las cosas de valor: las cajas fuertes de los hoteles están apra algo. úsalas para asegurarte de que nadie se llevará nada.

5.- Atención a las zonas peligrosas: todas las ciudades tienen sus barrios más inseguros. Procura no pasar por ellos y si lo haces que sea con alguien que los conoce y no de noche.