Conocido en bielorruso como “Нясвіжскі замак”, el Castillo de Nesvizh es uno de los principales destinos turísticos de este país europeo, considerando que personas de todo el mundo llegan en cualquier parte del año para recorrer las inmediaciones, y también el interior, de este antiguo castillo residencial de la familia Radziwill en aquella ciudad, cuna de la cultura local, y por qué no decirlo, también de su historia.

En cuanto a los comienzos de este castillo debemos decir, por ejemplo, que se encuentra afincado en un terreno que era propiedad de la familia de magnates Radziwill desde 1533, cuando fue entregada a Mikołaj Radziwiłł y su hermano Jan Radziwiłł, en vistas de la desaparición física de otra de las más importantes familias locales, los Kiszka.

Como consecuencia directa de esta adquisición de los terrenos, y aún construida una vieja finca en el lugar, y más aún pensando en que los Radziwill eran uno de los clanes más importantes y ricos del Gran Ducado de Lituania, fue allí donde se trasladó el Archivo Lituano en 1551, momento a partir del cual se transformó en un sitio sumamente respetado, y que fue adquiriendo sus dimensiones y estilos actuales con el correr del tiempo.

Una vez pasado el tiempo, y ya construida la Iglesia del Corpus Christi, terminada en 1603, este sitio comenzó a llamar la atención por poseer el primer templo jesuita modelado, la primera basílica con cúpula y fachada barroca en el mundo y la primera pieza barroca en Europa Oriental, todo gracias a este recinto religioso interno.

Ya para el año 1994, el complejo del castillo fue elegido Reserva Cultural e Histórica Nacional, mientras que en 2006 la UNESCO lo destacó como Patrimonio de la Humanidad. En este mismo tiempo, se han llevado adelante varias tareas de remodelación, algunas de las cuales han sido criticadas por volver a levantarse partes del castillo que en su momento habían sido destruidas, o desgastas por el tiempo.