Se puede hacer turismo en cualquier región del mundo, en algunos lugares perderte en su verdor y en otros dejarte llevar por los deportes, que lo mismo vivir el turismo de grandes capitales del mundo y claro también puedes ir a milenarias ciudades…la historia parece vivir en ellas. Y hacer una forma de turismo diferente, conocer cultura, vivir otro entorno, y hasta hacer  esquí pero en dunas de arena… en Chinguetti  Mauritania. Hermosa ciudad medieval en la llamada  meseta de Adrar. En medio de una paisaje desértico, de piedra, siglos de historia…

Chinguetti Mauritania, es un especial destino en la Africa transahariana, gracias a su hermosa arquitectura  y a su legado cultural, es un lugar que cualquier amante de la historia debe conocer.  Fue fundada en el siglo XII en aquel entonces era una importante ruta comercial en medio del desierto, pero este rincón de Africa no fue siempre árido y desierto existían bosques en la antiguedad pero la tala inmoderada remodeló el paisaje. Hoy al acercarse a Chinguetti se puede divisar desde lejos su mezquita y sus casas rojas de adobe y madera de palmas, con puertas talladas a mano de madera de acacia, algunas como es de suponer tienen tanto tiempo que resultan verdaderas joyas de antiguedad.

Su bella mezquita en piedra roja, es considerada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Es una hermosa construcción alrededor de la cual está trazada la pequeña ciudad y su minarete como dijimos antes se ve desde lejos solitario en un paisaje que cada día se ve dañado por las tormentas de arena que azotan la región. Además de éste hay otros monumentos de Chinguetti Mauritania de gran valor histórico como sus bibliotecas, un total de cinco, en donde se preservan importantes documentos religiosos y científicos como textos del Corán y muchos de la Edad Media.

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Debido a su ubicación en medio del desierto, parece por momentos un entorno olvidado de la civilización, las tormentas de arena hacen daño a los monumentos y la han preservado como un paisaje del medioevo. Visitar Chinguetti no será escaparse al mar y al ocio total, pero es una experiencia diferente de todo lo conocido, una ciudad guardada en medio del desierto que parece no haber visto transcurrir los siglos de su historia.

Imagen: Mezquita de Chinguetti