Bajo la denominación de “Ciudad Prohibida”, se conoce en China a lo que fuera uno de los principales palacios imperiales de este país, entre los pertenecientes a la época de reinado de la dinastía Ming hasta la dinastía Qing. El mismo se encuentra en la capital Pekín, y se ha convertido en una de las últimas décadas en uno de los espacios más visitados no sólo del país, sino de todo oriente.

Lo interesante de este pasaje, considerado además uno de los principales centros culturales de China, tiene que ver con que durante alrededor de cinco siglos el mismo fue utilizado como el hogar de los emperadores chinos, además de servir en muchas ocasiones como sitio de establecimiento tanto para los eventos imperiales, como también para los demás servidores políticos del país.

Este recinto, que fue construido según los historiadores entre los años 1406 y 1420, cuenta actualmente con casi mil edificios y construcciones de diferentes tamaños, simbolismos e índoles, con una superficie total aproximada de 720.000 metros cuadrados, siendo además tomado como uno de los mayores ejemplos, tanto por dimensiones como por conservación, que pueden encontrarse hoy en día acerca de la arquitectura “palacial tradicional” de China.

Incluso, es tal la trascendencia histórica y cultural que este sitio abarca, que la Ciudad Prohibida fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987, siendo destacado en esa oportunidad también como el “mayor conjunto de estructuras antiguas de madera en el mundo”, uno de los motivos evidentes por los que los turistas se acercan a sus inmediaciones en cualquier momento del año.

De hecho, si tenemos la oportunidad de ingresar al Museo del Palacio, también podemos disfrutar de las innumerables colecciones de obras de arte y demás objetos con los que cuenta el mismo, muchos de los cuales supieron pertenecer a las dinastías anteriormente mencionadas.