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Seguimos con las crónicas de Costa Rica…

Como ya os comentaba en el artículo anterior, el viaje no lo planeamos con toda la antelación que nos hubiera gustado, por lo que nos vimos obligados a rebuscar mucho para encontrar un vuelo a un precio más o menos asequible. Finalmente y tras muchas dudas elegimos Air Madrid, si habéis escuchado bien, nosotros sobrevivimos a un viaje con esta compañía y tenemos que decir que no tuvimos ningún problema ni de retrasos, ni con el equipaje… ¿Suertudos?

Mireia contactó con Swiss Travel, mayorista local que nos preparó las excursiones y nos sirvió de gran ayuda para planificar nuestra ruta. El coche lo alquilamos con Adobe Rent a Car un Mitsubishi Montero Sport (que ellos llaman Mitsubishi Nativa) que iba de fábula aunque tuve que acostumbrarme al cambio automático.

Con menos coche también vale, nosotros elegimos este porque, sinceramente, la opción barata de un Dahiatsu Terios no me convencía nada. Me imaginaba tirado en una cuneta de Costa Rica pidiendo una grúa y no me hacía nada de gracia.

El precio del coche fue de 426$ por semana a parte de 9$ más por día por el seguro a todo riesgo adicional. No nos quisimos aventurar a no contratarlo visto el pésimo estado de las carreteras. El coche incluía un teléfono móvil por si teníamos que llamar a la central en caso de accidente o avería. Si alquiláis un coche preguntar la disponibilidad de este servicio ya que es gratuito, aunque has de dejar una fianza por el móvil.

Bueno, al lío…

El viaje con Air Madrid fue de maravilla. Mireia se encargó de reservar los asientos de salida de emergencia cosa que nos facilitó mucho el descanso. Soy bastante alto y a veces los aviones se convierten en un suplicio para mí.

A las 12:00h del día 15 de agosto, partíamos hacia Costa Rica en el vuelo NM 811 operado por Air Madrid. Después de 11 horas de vuelo llegamos al aeropuerto Juan Santamaría. Eran las 15:00h (hora local), para nosotros y nuestros relojes biológicos las 23:00h.

El traslado al hotel Tryp Corobici en San José de Costa Rica, sin complicaciones y sobre las 18:00h nos metíamos en la cama. El Jet Lag comenzaba ha mostrar sus efectos y no pasamos una buena noche. A las 06:00h un autocar nos esperaba en la puerta del hotel… Próxima parada: El Parque Nacional de Tortuguero.

Uno de los principales atractivos del Parque Nacional de Tortuguero son las visitas que se realizan a ver el desove de las tortugas verdes. Un espectáculo emocionante que es digno de ver y que recomiendo a todo el mundo que lo vaya a presenciar.

La época de desove se produce entre los meses de Julio a Octubre y la visita se realiza por la noche. No recuerdo le precio de la excursión pero es completamente asequible. Se ha de pagar directamente en el hotel y casi nunca está incluida en la estancia. Importante que llevéis una linterna ya que deberéis de caminar durante una media hora hasta la playa y, aunque los guías van iluminando con sus linternas, no está de más que llevéis las vuestras.

Está terminantemente prohibido hacer fotos y llevar cámaras de video. Tampoco encender las linternas durante el rato que estéis en la playa. Las tortugas se desorientan con facilidad y podéis frustrar el desove de las mismas. Sed muy cuidadosos.

Una breve introducción al Parque Nacional:

Fue creado en 1975 y junto al Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado, establecido en 1985, forman un área protegida de 112.398 hectáreas, a las que hay que añadir 52.266 hectáreas de superficie marina. Es el área más importante de toda la mitad occidental del caribe para el desove de la Tortuga Verde además de la Tortuga Baula, Tortuga Carey y la Tortuga Cahuama.

El parque y el refugio están constituidos por una red inmensa de canales sólo interrumpidos por algunos cerros de poca altura. Entre ellos destaca el Cerro Tortuguero, un pequeño cono de 119 metros desde el que se divisa una gran parte del área protegida.

Más información sobre el Parque nacional de Tortuguero en costarica.com.es

En Tortuguero, por norma general se ofrecen paquetes de estancias de 1 a 2 noches y no se puede entrar por libre. Se trata de una zona extremadamente protegida. Se pueden hacer excursiones de un día pero quizá sea una paliza para todo lo que hay que ver en este lugar. Nosotros estuvimos 2 noches.

Después de dos horas de autocar finalmente llegamos al embarcadero. Allí, cargaron nuestro equipaje en una lancha y a nosotros en otra. Los guías se encargan de que no se pierda nada. Nos esperaba 1 hora más de viaje en lancha por los canales y ríos. Ahorrar en carretes y tarjetas de memoria ya que el paisaje es espectacular y todavía queda mucho por ver. A mitad de camino, una parada técnica para ir al lavabo y tomar una Imperial (la cerveza nacional) en un área de servicio de la zona y finalmente la llagada al hotel: Hotel Pachira Lodge.

Vista de los canales de Tortuguero durante una de las excursiones.

Los hoteles en Tortuguero son tipo bungalows y disponen únicamente de las comodidades básicas. No busquéis resorts de todo incluido ya que aquí todo es bastante más rústico. Debido a las duras medidas de conservación ambiental que se imponen en gran parte de lugares de Costa Rica, no se colocan aparatos de aire acondicionado, así que deberéis de conformaros con ventiladores en el techo. Las ventanas no tienen cristal, sólo mosquiteras y contraventanas para evitar ser vistos desde fuera pero realmente se agradece dormir con los olores nocturnos del bosque tropical y los sonidos de sus habitantes. Es realmente espectacular escucharlos, es como si estuvieras en una película de Tarzán. Especialmente el aullido del mono congo, que parece el rugido de un tigre o un leopardo.

Un mono congo o mono aullador, dentro de los dominios del hotel.

Por la tarde una visita al poblado de Tortuguero donde, en su mayor parte, viven nicaragüenses emigrados en busca de una vida mejor. El pueblo no tiene ni una calle asfaltada y sus construcciones son muy coloridas y alegres. Hay mucha gente joven y está bastante concurrido. Muchas tiendas, bares y chiringuitos donde tomar algo. También hay varias pensiones. Si se os ha olvidado algo en casa, es el momento de comprarlo.

A la vuelta de Tortuguero, nos avisaban que abrían las listas para apuntarse a la excusión para ver el desove de las tortugas y por la noche y ante una incesante y potente lluvia nos adentramos, por el poblado de Tortuguero, en busca de la playa. No creo que mi cuerpo haya soportado tanta agua en tan poco tiempo, ¡que forma de llover!, pero finalmente uno de los objetivos de nuestro viaje se cumplió y pudimos observar tan maravilloso acontecimiento en primera línea.

Es muy emocionante ver como la tortuga, después de miles de kilómetros de viaje, vuelve al mismo sitio en el que nació para poner sus huevos. Es indescriptible verla salir del agua, buscar el lugar adecuado, hacer un agujero con sus patas traseras y dejar sus progenitores para después enterrarlos. El ritual se puede alargar durante horas y si hay suerte, podréis observar a más de una como cumplen con su destino natural en diferentes fases. Quedamos calados de agua y bastante cansados pero la experiencia merece la pena.

El día siguiente lo saldamos con sendas excursiones. La primera y matinal por la zona del Cerro Tortuguero donde elegimos pasear por los alrededores en busca de la fauna y flora local. El guía no paraba de explicarnos datos e historias interesantísimas sobre las características de la fauna y flora local. Tienen los sentidos educados y aclimatados a ese hábitat por lo que os recomiendo que os dejéis llevar por ellos, son verdaderos expertos de lo que hablan y sin ellos, probablemente, no veríamos ni la mitad de animales que por allí se daban cita.

Por la tarde, la excusión programada trataba de adentrarnos por los canales de la zona en busca de más fauna y flora. También la hicimos bajo la lluvia pero ya os dije que la vida de Costa Rica no se para por estos motivos y nosotros lo agradecimos. Los guías no pararon en todo el rato de buscar animales con los que sorprendernos. A veces hay suerte y a veces no. Pudimos ver lagartos, tucanes, perezosos… Impresionantes excursiones, nos os las perdáis.

 

danieskutravel. Get yours at bighugelabs.com/flickr

El artículo ha salido larguísimo. Para que no haga interminable os dejo algunas fotos de Tortuguero en mi cuenta de Flickr. Si clickais en este “set” de fotos, podréis verlas todas.

Y dimos por finalizada nuestra estancia en Tortuguero ya que al día siguiente partíamos, por donde habíamos venido, hacia Guapiles, al Hotel Suerre donde comeríamos y nos esperaban con nuestro coche de alquiler. Pero esto ya os lo contaré en la siguiente crónica.

Como siempre, si necesitáis más información sobre Tortuguero o cualquier otra cosa: danieskutravel(gmail).com

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1 Comentario

  1. Impresionante, y que envidia sana que tengo, mi problema es que no quiero cruzar el charco, pero se que para ver esta o otras maravillas lo he de cruzar.
    Algun dia me animare.Sigue con el Pura Vida que es muy interesante, y practico por si algun dia me animo.

  2. Gracias Jose…

    Aún quedan algunas narraciones… Y animaté!, que el charco no es tan fiero como lo pintan y vale la pena…

    Un abrazo!