- patrocinador -

Castilla y León pasa por ser la comunidad autónoma más grande de España. A lo largo de sus muchos kilómetros, es posible encontrarnos parajes emblemáticos llenos de belleza, así como localidades que consiguen ganarse el corazón de todas aquellas personas que las visitan, entre ellos personajes tan ilustres como Antonio Machado. Este poeta decidió en 1907 cambiar Madrid por Soria en busca de una nueva fuente de inspiración. Más de un siglo después, Soria nos propone subirnos al Tren Campos de Castilla para descubrir los mismos rincones que en su día visitó el poeta.

Libro de poemas Campos de Castilla

Todos esos rincones visitados por Antonio Machado, los recogió en su libro de poemas Campos de Castilla publicado en 1912. Este nombre es el utilizado para dar nombre a este tren turístico de gran éxito entre los viajeros que buscan experiencias única. Este tren nos propone escaparnos en distintos fines de semana para conocer la geografía de Soria. Una región que llamó la atención de otros muchos escritores españoles como Gustavo Adolfo Bécquer, Gerardo Diego o Pío Baroja entre otros.

Los viajeros podrán subirse al Tren Campos de Castilla en la Estación de Chamartín de Madrid, aunque se admiten nuevos viajeros en las estaciones de Alcalá de Henares y Guadalajara. Este emblemático tren no sólo nos llevará hasta Soria sino que se encargará de hacernos viajar en el tiempo gracias a unos peculiares viajeros que nos acompañarán en nuestra ruta y que amenizarán el viaje con curiosidades, leyendas, historias y chascarrillos. Unos personajes que ya nos hacen olvidar el hoy y nos llevan al ayer de forma divertida y entretenida.

Gran tradición culinaria

La tierra castellana, además de ofrecernos lugares que descubrir, también nos ofrece una rica tradición culinaria. Muestra de ello es que nada más llegar a la estación de Soria capital nos aguarda un “desayuno soriano” de los de toda la vida. Torreznos de Soria (producto con Marca de Garantía y embajador gastronómico de Soria), quesos, embutidos, Mantequilla de Soria dulce, natural y salada (con Denominación de Origen), entre otras delicias, regadas con los mejores caldos de la zona, D.O Ribera del Duero, nos permiten tomar fuerzas para descubrir la tierra de los poetas.

Por delante nos espera una ruta por los lugares más emblemáticos de la ciudad y en la que descubriremos esa Soria inspiradora. Rincones tranquilos, llenos de arte e historia, en los que merece la pena pararse por unos instantes para conocer todos sus detalles y secretos. Un guía turístico se encargará de explicarnos estos lugares entre los que no puede faltar la ermita de San Saturio, imagen de la ciudad a los pies del padre Duero; el monasterio y claustro de San Juan que sirvió a Gustavo Adolfo Bécquer para escribir algunas de sus terroríficas leyendas; el aula de Machado que se conserva tal y como la dejó el insigne profesor o la Iglesia de Santo Domingo. Además de sus calles, sus gentes, sus tiendas y colmados de antaño y sus tascas y bares para tapear. También podemos visitar libremente el Casino, lugar donde descansaba Machado o iba Gerardo Diego a tocar el piano (instrumento que aún se conserva) y donde descubriremos el Museo de los Poetas, un lugar donde recordar versos, párrafos y escritores que se enamoraron de esta tierra y se inspiraron en sus paisajes, leyendas, costumbres y sus gentes.

Jornadas al aire libre

El domingo es el momento de disfrutar de una nueva jornada al aire libre. Recorreréis lugares que marcaron a Machado. En esta ocasión se visitará la Laguna Negra, un lugar con miles de leyendas a sus espaldas. Antes de poner punto y final al viaje, el tren parará en el yacimiento arqueológico de Numancia. Se trata de uno de los yacimientos más importantes de España y en el que podréis conocer cómo vivían los celtíberos y su historia. Un lugar perfecto para terminar nuestro viaje y recordar la gesta de la que se ha cumplido 2.150 años.

Realizada esta visita, no quedará más remedio que regresar al vagón y volver sobre nuestros pasos. Regresar al día a día y a la rutina pero tras haber disfrutado de un fin de semana repleto de gastronomía, lugares emblemáticos, leyendas, naturaleza, en definitiva, una Soria desconocida para muchos.

- patrocinador -