Tan mágico como fascinante, el castillo de Duino, en Trieste, ciudad del norte de Italia, es una de las edificaciones más antiguas que se conocen. Fue construido en el siglo XIV por orden de la familia Waldsee y desde el XVII se encuentra en manos de la familia Von Thurn undTaxis. En él han residido temporalmente personalidades de jerarquía, siendo uno de sus huéspedes más famosos el poeta Rainer Maria Rilke.

Al llegar a él, tras unos 40 minutos de viaje desde el centro de Trieste, impacta su ubicación: se alza asomado al mar, sobre un acantilado y rodeado bien de cerca por jardines y, más a lo lejos, por montañas. En su interior, que alberga 18 habitaciones que mantienen la decoración de la época, se impone la elegante escalera en forma de espiral diseñada especialmente por el arquitecto Andrea Palladino, y también un antiguo piano de 1810.

El gran jardín, estructurado en distintos niveles, brilla color con sus miles de flores y también sobria elegancia con estatuas, bancos de piedra y una fuente de agua. Aquí también se halla un búnker construido por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, en el que hoy funciona un museo con un recorrido subterráneo.

Más información: www.castellodiduino.it