Los grandes acontecimientos deportivos, como es conocido por todo son capaces de mover a grandes masas de personas. Así, la celebración de un mundial de fútbol, o la de unos Juegos olímpicos, si bien supone una gran inversión por parte del gobierno en infraestructuras es tan bien una inversión indirecta en el futuro del turismo del lugar.

Si bien los grandes acontecimientos, aquellos que conocemos en todo el mundo suponen un atractivo grande para el turismo, aquellos eventos deportivos quizás menos conocidos, en comparación con un mundial de fútbol, son también un punto importante para el desarrollo del turismo en ciertas regiones. Por ejemplo, la celebración actual del Mundial Juvenil de Fútbol Sub 20 en Colombia ha descubierto un nuevo lugar del mundo al que merece la pena visitar. Lo mismo ocurre con la Copa América en Argentina, que convierte al país en el punto de mira de turistas que provienen de la smás idversas regiones del mundo.

Más cerca, ya en Europa, el Grand Slam de tenis, en París, vuelve a mostrar los encantos de Europa a aquellos que están dispuestos a descubrir una historia que se remonta a siglos pasados.

Así, los eventos deportivos de todo tipo se convierten en un momento en la causa de muchos movimientos de turistas que de otro modo jamás habrían pensado en el lugar como destino de vacaciones.