Santorini es el destino más chic para los que buscan turismo con estilo, pero del tipo casi secreto, en lugares que no parezcan invadidos por turistas y cuya fama crece de boca en boca. Es una isla preciosa del mar Egeo, pertenece a Grecia, de la que dista unos 200 Kms. y forma parte del archipiélago volcánico de las Cícladas.

Santorini es una isla bellísima a la que acuden visitantes de toda Europa en busca de descanso y de tendencias, porque ha conseguido estar muy de moda. Tiene una forma muy particular, como de croissant, porque es el resultado de una enorme explosión volcánica que arraso las anteriores poblaciones de la isla y la convirtió en una caldera, con una laguna central que se abre al mar y que es donde están los puertos.

La llaman la Isla blanca y azul porque son los colores dominantes de Fira, su capital. Tiene un cierto aire oriental que nos transporta a Túnez o Marruecos, con sus blanquísimas casas con ventanas y puertas pintadas de azul, haciendo juego con las piscinas, con brillantes cúpulas añil y turquesa, colgando monte abajo hasta fundirse con el mar.

En los últimos años ha crecido bastante por el turismo y es fácil encontrar casas de diseño entre el abigarrado amontonamiento de edificios.  Hace ya algunos años que se ha puesto de moda entre un sector artístico e intelectual: arquitectos, publicistas, pintores… han encontrado en Santorini un refugio.

La afluencia turística que comenzó como de inspiración y relax ha atraído a una gran cantidad de seguidores,  lo que ha hecho  proliferar establecimientos de ocio. La gastronomía es rica y variada y podemos encontrar opciones para todos los gustos y precios. Pero sobre todo ha adquirido protagonismo la vida nocturna en sustitución de otros destinos ya más masificados. Pero siempre con un sello de vanguardia y estilo.

Para actividades diurnas, recomendamos cualquier actividad deportiva que tenga que ver con el mar, o paseos en barco de recreo.

Marga G.-Chas Ocaña