Portugal es uno de los destinos turísticos que ofrece mayor cantidad de paisajes naturales para disfrutar, y en este sentido, no podemos dejar de señalar que entre todas las islas que son recomendables a la hora de visitar la región, destaca especialmente una, conocida como la isla de “Porto Santo”, que fuera descubierta en 1418 por João Gonçalves Zarco y Bartolomeu Perestrelo.

Este paradisíaco sitio, con el que se cruzaron casi sin querer los navegantes anteriormente mencionados cuando salían de Madeira, que se ubica a unos 40 kilómetros del lugar, cuenta entre sus atracciones turísticas, especialmente con una espectacular playa, de arena que simula tener un inigualable color dorado, y que además ofrece una extensión de casi diez kilómetros ininterrumpidos.

Además, también ofrece un par de paseos culturales realmente interesantes, como por ejemplo el ya famoso “Museo Cristobal Colón”, inspirado en la antigua casa del célebre navegante que “descubriera” el continente americano, y que posteriormente se instaló a vivir allí durante un par de años, en parte gracias a los bellos aunque áridos paisajes que podemos encontrar en el lugar.

Justamente, una de las características especiales de la Isla de Porto Santo, es que el clima suele ser bastante más seco que en el Mediterráneo, aunque algunos molinos de viento suelen hacerse presentes, sobretodo en las estaciones intermedias, más allá de que eso no dificulta que los recién llegados aprovechen para bañarse en sus costas en cualquier época del año.

Finalmente, también recomendamos visitar el “Pico de Castelo”, sobre el cual, en su cima, se construyera una pequeña fortaleza en el siglo XVII, a fin de poder presentar alguna resistencia a las invasiones piratas que se sucedían en la zona. Para llegar a Porto Santo, lo mejor es viajar desde el Aeropuerto Internacional de Madeira al Aeropuerto de Porto Santo, aunque también podemos hacer el trayecto en barco desde el puerto de Funchal.