En el oeste de la ciudad de París encontramos el Bosque de Boulogne, un hermoso espacio verde de 846 hectáreas que duplica el tamaño del increíble Central Park de Nueva York. En el pasado era una selva de hayas donde el rey Dagoberto, de los francos, llevaba a cabo sus jornadas de caza en el siglo VII.

Felipe el Hermoso ordenó construir una capilla en el bosque en 1315 después de volver de un viaje de peregrinación a Boulogne Sur Mer, Por eso el nombre con el que se bautizó este bello bosque que hoy en día es uno de los mayores atractivos en las afueras de París.

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Construcciones y monumentos alrededor del bosque

Al pasear por el bosque de Boulogne nos encontramos con numerosas construcciones de renombre. Por un lado está el Castillo de Madrid construido por orden de Francisco I, luego el paisaje siguió cambiando con la aparición del Castillo de La Muette y la Bagatelle. En 1814 casi la totalidad del bosque fue arrasada por las tropas de invasión rusas e inglesas.

La Revolución Francesa fue la época en la que el bosque casi desaparece, pero por suerte sobrevivió y en 1852 pasó a formar parte de los espacios públicos pertenecientes a París. El diseño inspirado en los jardines ingleses fue elegido por Napoleón III para la reconstrucción de este bosque emblemático.

Hoy se pueden visitar los casi 95 kilómetros de paseos y senderos del Bosque de Boulogne. Se puede acceder al Jardín d’Acclimatation, un jardín botánico inaugurado por Napoleón III el 6 de octubre de1860. Allí hay toda clase de plantas y animales, funciona un pequeño zoológico. Si viajas en familia puedes realizar paseos en bote y deleitarte con uno de los espacios verdes más bellos de Francia.

El parque está abierto todos los días, pero el Jardín d’Acclimatation abre todos los días de 10 a 19 en verano y de 10 a 18 en invierno.