En verano, cuando el sol empieza a caer y las temperaturas se hacen más agradables es un excelente momento para salir a conocer las calles y rincones de Sevilla. Hay mucho para ver, edificios majestuosos que se alzan a los costados y abren sus puertas a los visitantes, restaurantes, bares y tiendas con artesanías y regalos únicos, y eso es sólo el principio.

Los días 2 y 7 de septiembre la empresa de ocio cultural Engranajes Culturales prepara una ruta nocturna de aproximadamente dos horas de duración que visita un palacio escondido de azulejos mudéjares y que aparece como escondido en el centro de la ciudad, justo a un lado del barrio Alfalfa.

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La Casa de Pilatos

Originalmente el edificio era una casa mucho más humilde, pertenecía a un judío converso de los que tanto abundaban en Sevilla en el siglo XV. Posteriormente sus nuevos dueños, los Enríquez de Ribera, iniciaron obras de ampliación que dieron forma a lo que hoy se conoce como Casa de Pilatos.

Antes de entrar veremos dos bellas estatuas que representan a la diosa Palas, además en el recorrido por el palacio podremos ver más de 24 bustos de los distintos emperadores romanos, muchos de ellos vienen del yacimiento de Itálica en Santiponce (Sevilla).

El nombre del palacio se desprende de un viaje que había realizado Fabrique de Ribera a Jerusalén. Al volver instaló un Via Crucis desde la casa hasta la Cruz de Campo, un monumento en el barrio de Nervión. Los pasos que hacía Fabrique de su casa a la cruz eran los mismos que había hecho Pilatos hasta el Calvario, de allí el nombre.

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Hoy el palacio es uno de los puntos de referencia para el turismo arquitectónico y cultural de Sevilla. Pertenece al legado de los Medinaceli y ofrece una curiosa mezcla de arquitectura gótica, plateresca, mozárabe y renacentista. ¿Habías visitado el Palacio de Pilatos antes?