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Estambul es una de las ciudades del mundo entero que encierra mayor cantidad de historias entre sus construcciones, y de hecho, si nos encontramos recorriendo este sitio, uno de los que no podemos dejar de visitar es la denominada “Cisterna Basílica”, también conocida por algunos historiadores como “Palacio Sumergido”, que consta básicamente de una cisterna construida debajo de la localidad, una entre tantas, aunque la más destacada de ellas.

Estas construcciones, que fueron levantadas entre los períodos de Bizancio y Constantinopla, como se llamaba Estambul antiguamente, se pueden ver hoy en día y son más de 60, aunque como decíamos, la mayoría de los turistas apuesta directamente por ir a la mayor de ellas, que se halla a cien metros al sudoeste de la iglesia de Santa Sofía, otro sitio turístico precioso realmente, encontrándose ambos en la famosa península de Sarayburnu.

Según los especialistas en la materia, a pesar de ser la mayor de las cisternas, ésta se construyó en apenas meses, alrededor del año 532, durante el reinado del emperador bizantino Justiniano I, y justamente una de las claves para entender el apuro de sus constructores, es la necesidad que se tenía de protección, por la posibilidad de que el Acueducto de Valente fuera destruido por un ataque enemigo.

En el cine

Además, al tratarse de un sitio tan simbólico, el mismo ha sido numerosas veces citado en distintas películas, como por ejemplo “Desde Rusia con Amor”, una de las clásicas de James Bond, lanzada en el año 1964, aunque en la misma no se hace referencia a quien fue el constructor de ella, porque no estaba del todo claro todavía.

Por otro lado, la cisterna aparece en el final de la película “The International”, donde tiene lugar en una mezcla fantástica de la Ciudad Vieja, y en la que también se hace referencia a otros sitios turísticos cercanos, como por ejemplo la Mezquita Azul y la Mezquita de Süleymaniye.