Perú es uno de los países más ricos del mundo, turísticamente hablando, y en tal sentido, uno de los mejores sitios que podemos llegar a visitar en este territorio es la denominada Fortaleza del Real Felipe, a la cual llegan cientos de curiosos cada semana, siendo una de las construcciones históricas más importantes ubicadas en la bahía del Callao, la cual fuera levantada en el siglo XVIII.

Este sitio, que en su momento tuvo la finalidad de asegurar la permanencia del puerto ante los ataques de los piratas de ultramar, es además famoso por ser una de las pocas obras de arquitectura eminentemente militar que se mantienen en pie en Perú, y de hecho, se trata para los especialistas, de la más grande en su tipo de todas las que fueron levantadas por los españoles en América Latina durante la época de la colonia.

Incluso, era tal la trascendencia de este tipo de recintos en su momento, que éste, junto a los fuertes de San Rafael y San Miguel, constituían la zona denominada Castillos del Callao, de suma importancia por entonces. Como sucedió también en los otros dos casos, incluso, el nombre de la fortaleza también rinde homenaje, en ese caso al rey Felipe V de la Casa de Borbón, que había fallecido en 1746, aunque durante una época también se lo denominó José de San Martín, por el libertador del pueblo peruano.

Esta construcción, que tiene la forma de un pentágono irregular, también es altamente llamativa por sus dimensiones, de más de 70.000 metros cuadrados, disponiendo además de dos torreones, y hasta cinco murallas que protegían cada uno de los muros ante la eventualidad de recibir ataques por cada uno de ellos, cuando no todos dan directamente a las aguas.

Más allá de esto, y con el paso del tiempo, la Fortaleza del Real Felipe dejó sus funciones militares, para terminar convirtiéndose, en los últimos años, en una de las sedes principales del Museo del Ejército del Perú, a la que acuden, como mencionábamos al principio, cientos de turistas en distintos momentos del año.