Los 10 pueblos más bonitos de Rusia, una forma diferente de acercarse al gran país del norte de Eurasia que sorprende con sus fortalezas y ríos

Fuente:  Wikimedia
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Rusia tiene dos ciudades sorprendentes que atraen a los viajeros de todo el mundo, Moscú y San Petersburgo. Pero además de estas dos grandes urbes, también existen pequeños poblados escondidos que están llenos de encantos únicos. Hoy en vivirenelmundo.com hemos decidido recorrer algunos de esos destinos menos conocidos que hacen a la identidad de Rusia, a una forma diferente de entender esta gran nación que a lo largo de los años se ha convertido en un centro de viajes, cultura y diversión para viajeros de diferentes partes del globo.

Sergiyev Posad

Ubicada al nordeste de Moscú y formando parte del circuito turístico Golden Ring (Anillo dorado), Sergiyev Posad es una ciudad antigua que fue cayendo en popularidad pero aún hoy conserva parte de su encanto para aquellos viajeros que se dejan sorprender y maravillar con las coquetas construcciones de la Rusia tradicional.

La ciudad fue construida alrededor del Monasterio de San Sergio, el lugar de mayor importancia religiosa para la iglesia ortodoxa rusa. En su interior hay diferentes oratorios y estancias que luchan por deslumbrar a los viajeros. La más sorprendente es la Catedral de la Asunción, acompañada por la tumba de los zares de la familia Godunov.

Sviyazhsk

El Volga es uno de los ríos más poderosos de Rusia, y a veces en su extensión se forman lagunas que crean penínsulas muy peculiares. Sviyazhsk está emplazada en una de estas singulares penínsulas. Es uno de los enclaves naturales más bellos de Rusia y cuenta con un monasterio muy delicado que un grupo de monjes se encargan de mantener en pie pese a las inclemencias del tiempo.

Cuando se construyó la reserva de agua de Kuibyshev solamente el centro histórico de la ciudad de Sviyazhsk sobrevivió ya que está en la zona más elevada, justo al borde de un acantilado imponente.

Uglich

Una ciudad sorprendente en el interior de Rusiam y uno de los poblados escondidos más bellos. Al caminar por sus calles nos encontramos con todo tipo de edificios con techos coloridos y de formas rimbombantes. La gran mayoría de los edificios son vestigios de épocas de mayor esplendor, creando una suerte de parque de atracciones visual con delicados contrapuntos como las iglesias de San Demetrio, San Teodoro y la Madre de Dios.

Las cúpulas de la catedral son verdaderamente bellas, y no es extraño que miles de usuarios en Instagram suban fotografías excelentes de estas construcciones que año a año ganan mayor popularidad entre los viajeros que recorren el interior de Rusia.

Shlisselburg

De acuerdo a la UNESCO Shlisselburg es un conjunto monumental anexo a San Petersburgo. Una fortaleza insular que queda representada a la perfección, el castillo de Oréshek es una de las postales más conocidas del lago Lagoda.

En las diversas luchas libradas a lo largo de la historia, la fortaleza de Shlisselburg ha sido una de las más codiciadas por su importancia estratégica. Hoy sus vestigios luchan por mantenerse en pie, aunque las 6 torres que se han conservado dan cuenta de la imponencia que tenía esta antigua fortaleza rusa. El pueblo crece en la zona continental y fue obra de Pedro el Grande, quién conquistó la fortaleza y decidió darle una ciudad con estilo barroco que recordará por siempre su esplendor y belleza.

Pereslavl-Zalessky

Nos despedimos de Rusia y los encantos del interior del país con una visita a Pereslavl-Zalessky, una ciudad que cualquiera podría confundir con una capital debido a la belleza de sus edificios y la desproporción entre el tamaño edilicio y el de la urbe en sí.

Combina de forma aleatoria construcciones de edificios gallardos y barrios de pescadores que aún hoy salen a faenar en sus pequeñas barcazas por las aguas del lago Pleshchéyevo. Al llegar no podemos dejar de recorrer la catedral de El Salvador, el Monasterio de Goritski y el Monasterio de Troitse-Danílov.

La magia de Rusia en sus pequeñas ciudades

Volveremos a seguir explorando las mejores ciudades y pueblos escondidos de Rusia, pero hoy nos despedimos sabiendo que en cada rincón del interior de esta gran nación se esconden pequeños enclaves que siguen atrayendo a personas de todas partes del mundo, ávidas de conocer historias, tradiciones y construcciones magníficas que con el paso del tiempo no hacen más que volverse más y más atractivas para los amantes del turismo y los viajes.

Rusia es un país al que muchos relacionan con el clima frío y las personas de actitudes poco amigables, pero detrás de ese aspecto sobrio hay mucho para descubrir y dejarse maravillar. Conocer un poco más a fondo el interior del país ayuda a tener una imagen mucho más clara acerca de la realidad que viven sus habitantes y las estupendas fortalezas y edificios antiguos que esperan ser redescubiertos por los viajeros del mundo.