Rávena es una ciudad situada al norte de Italia, su clima es suave y agradable entre los meses de mayo a octubre, la temperatura se mueve entre 20° y 30°, por lo que se recomienda como la mejor época para visitar la ciudad. Sus ocho monumentos están catalogados como Patrimonio Mundial de la UNESCO atesoran los mosaicos más apreciados de Europa occidental.

 Es una ciudad para las personas, por lo que dispone de numerosas vías para ciclistas, como las que terminan en el parque de Teodorico, el planetario y el Jardín de la hierba olvidada. En junio y julio se celebra el popular Ravenna Festival, que cada año convierte las iglesias, los claustros y los teatros en lugares ideales para los conciertos de música clásica y contemporánea, óperas y ballet.

En cuanto a su gastronomía, sus platos principales proceden de la tradición romañola: pasta hecha en casa, con una gran variedad de tallarines, lasañas con ragú (salsa de carne), gustosos tortelloni con hierbas y requesón, vermicelli (especie de fideos muy finos), cappelletti (una pasta rellena) con caldo de carne, y tardura, sopa de pasta hecha con huevo y perejil. Además, los pinares de la zona proporcionan setas y trufas, piñones y olorosas hierbas aromáticas con las que enriquecer cualquiera de sus platos.

 Por otra parte, en lo relativo a los dulces destaca el burleng o migliaccio, hecho a base de sangre de cerdo, almendras y fruta escarchada; la rosca romañola y la tradicional zuppa inglesa (bizcocho borracho con crema) completan la oferta para los más golosos. En cuanto a la bebida, se puede optar por diversas variedades de vino, como el Sangiovese y el Trebbiano, y el resto de caldos característicos de la Romaño (incluido el popular Lambrusco).

1 Comentario

  1. Me gustaria conocer este sitio; se ve tranquilo y con una gran cultura. Es un lugar distinto; donde se podrian pasar unos dias llenos de calma.; y por hay derecho disfrutar de una buena comida.

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