ferrocarril transiberiano

Rusia es uno de los países más difíciles que podemos escoger para visitar en vacaciones, y no porque no posea bellezas que elegir, sino todo lo contrario, sino que la enorme extensión de su territorio puede ser un punto en contra para quienes no cuentan con oportunidades de desplazamiento ni mucho tiempo. Por eso, una buena forma de ahorrar dinero y tiempo, conociendo todo el país, es el espectacular ferrocarril transiberiano.

De hecho, si pensamos que para muchas de las personas que conocen Rusia, se trata de la mejor forma de conocer este extenso país, el ferrocarril transiberiano es además una excelente oportunidad para ver el modo de vida en el que viajan muchos habitantes rusos normales, los casi 10.000 kilómetros que recorre.

En concreto, se trata de un recorrido que tiene una duración de aproximadamente seis días, llevando gente desde Moscú hasta Vladivostok, en la costa del océano Pacífico, a través de interminables bosques, que nos permiten acceder a muchas de las mejores panorámicas que podemos hallar en el territorio ruso, sobre todo gracias a la existencia de pinos, y casas de madera allí especialmente levantadas.

Una recomendación muy importante a tener en cuenta para una aventura de este tipo, tiene que ver entonces con saber elegir los compañeros, ya que de lo contrario la vida allí durante una semana puede resultar bastante tediosa. De todos modos, la amabilidad de quienes suelen utilizar este tranvía para con todos los viajeros hace que se trate de un sitio de encuentro permanente.

Entre los sitios turísticos que podemos visitar una vez a bordo del transiberiano, se tienen que destacar especialmente algunos como por ejemplo el lago Baikal, la única foca de agua dulce del mundo denominada Nerpa, y la ciudad de Irkutsk, donde particularmente aconsejamos quedarse si es que no se quiere completar el trayecto.