Los lugares secretos de Valladolid que seguramente no sabías que existían

Fuente:  Wikimedia
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Lugares increíbles dentro de una región muy popular como es Valladolid, rincones escondidos y secretos donde los amantes del turismo, la historia y los viajes pueden deleitarse con imágenes sorprendentes y encantadoras. Desde monasterios hasta casas antiguas, te mostramos cuáles son los rincones secretos de Valladolid que están esperando a los viajeros más aventureros para alejarse un poco de los caminos principales y conocer lo que la ciudad tiene para ofrecerlos en rincones ocultos y un poco alejados.

El palacio mudéjar

El Monasterio de Santa Clara es una de las joyas que no puedes perder de vista en la ciudad. Un edifico con un look que parece sacado de los cuentos tradicionales de Las mil y una noches y un emblema de la historia y la personalidad de la ciudad.

La Capilla Dorada y sus techos hacen que se pierda de vista cualquier viajero amante de la arquitectura. Es una construcción que solamente conserva esos techos como vestigios de su uso como palacio mudéjar. Luego están los antiguos baños al sur de Sierra Morena o el Patrio Árabe.

Para mezclar un poco más los estilos está la iglesia gótica que le da un toque universal, más europeo. Una mezcla de estilos que convierten al Monasterio de Santa Clara en una joya diferente y muy recomendable para los viajeros que quieren conocer los secretos de Valladolid.

El Palacio del Caballero de Olmedo

Buscando rescatar el Siglo de Oro como época emblemática de la región, en Olmedo se hace siempre alusión a la figura de Lope de Vega, uno de los dramaturgos españoles más importantes de todos los tiempos. En el pueblo se abrió el llamado Palacio del Caballero de Olmedo que funciona en una antigua mansión del lugar.

Allí, entre títeres robóticos y tecnología, se ha creado un recorrido que consta de diferentes salas donde se representa la historia de la obra y se rinde honores a Lope de Vega. El resultado es curioso y muy divertido, una forma diferente de plasmar una obra clásica y atraer a público adulto e infantil por partes iguales.

Se puede terminar el recorrido en el corral de las comedias en el patio exterior, donde se rematan con representaciones clásicas un paseo original y tecnológico que hace de Olmedo una visita imperdible al recorrer Valladolid.

El Castillo de la Mota

Esta fortaleza defensiva es una de las construcciones clásicas que uno puede visualizar a medida que avanza por la ruta A-6. Pese a que es una construcción muy popular, sigue teniendo muchos secretos escondidos y por eso la hemos incluido en nuestro listado de rincones escondidos de Valladolid.

El diseño de almenas, murallas y fosos es tan enrevesado que hasta se dice que el propio Leonardo Da Vinci, aficionado al ingenio y la investigación, alabó sus planos. Al ingresar al Castillo de la Mota podemos gozar de una experiencia única en donde se mezclan los rincones clásicos de la época medieval y curiosos momentos y rasgos de la España contemporánea.

Al recorrer los pasillos de la fortaleza del Castillo de la Mota los viajeros pueden sentirse transportados directamente a la Edad Media, cuando en su esplendor el castillo era una de las fortalezas más importantes para mantener la región de Valladolid protegida del avance de tropas enemigas.

De la historia contemporánea también hay momentos notables, como haber sido sede del cuartel general de la Sección Femenina franquista, una aberración social que le aporto al castillo un estilo macabro y bastante siniestro.

Pasear por entre sus salas también permite recordar momentos más alegres de la historia española, pero no por eso menos violentos. Los curiosos diseños de Luis Martínez Feduchi terminan de darle al castillo un guiño entre fortaleza defensiva y palacio de relajación para los nobles.

Palacio de Salinas

Fuente:  Wikimedia
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Nos despedimos con una visita al Palacio de Salinas, ubicado en un edificio de corte soberbio, antiguo y prestigioso. Si viste la película Gran Hotel Budapest puede que sus pasillos y salas te recuerden un poco a ese estilo arquitectónico.

Era un antiguo balneario donde las familias más prestigiosas de Valladolid se acercaban a descansar y relajarse. Con su antigüedad centenaria, hoy es un secreto que pocos se acercan a conocer pero que sigue cautivando por su magnitud e imponencia.

Tiene algunos rasgos que lo asemejan al Palacio de la Magdalena en Santander. Sus arquitectos son los mismos y se ve que han querido dejar rastros de su paso por la construcción en Valladolidad a través de estas singulares propuestas en forma de ermita en el jardín y tratamientos de tonos pastel.

Valladolid esconde numerosas atracciones edilicias, palacios y fortalezas que con el paso del tiempo no hacen más que ganar más belleza. Si te atreves a alejarte de los caminos más transitados puede que llegues a conocer la magia de sus rincones.