El penúltimo día de estancia en Cerdeña estuvimos e una zona de playas muy cerca de Cagliari llamado Nora.

La playa, bueno, ya os podéis imaginar. Un sueño, como todas las de esta bellísima región. Aguas transparentes, arena blanca y mucho sol. Tiene una zona rocosa que parece especialmente diseñada para estancar el agua en un extremo para los más pequeños.

Lo más llamativo de esta playa, no es esto, ya que todas las playas de Cerdeña son de especial belleza. Lo más importante esque Nora, es posiblemente el primer asentamiento de la isla.

Hay restos nuráguicos, pero en el 230 a . C, los romanos la conquistaron y fundaron una de las sedes principales.

Las ruinas están pegadas al mar e incluso algunas ya sumergidas. Es de una belleza singular y a la vez increíble. Se ve perfectamente como se organizaba todo, se conservan viviendas, un anfiteatro, baños e incluso decoración a base de mosaicos.

El anfiteatro es pequeño pero muy bien conservado. Bellisimo. Y a su alrededor, las viviendas de los principales habitantes del asentamiento.

Por estas ruinas puedes pasear libremente sin necesidad de guía. Solamente respetando las barandillas y los pasos cerrados. Yo me metí dentro del anfiteatro para verlo más cerca y me invitaron amablemente a salir, pero la vrdad, mereció la pena.