En su eslogan turístico,  Cerdeña afirma que es “casi un continente”. Es una isla mediterránea, cercana a las costas de Italia, justo debajo de Córcega. Es de una riqueza natural, medioambiental y paisajística inigualable, con cinco parques marinos, seis parques naturales y180 km. de costa con un clima mediterráneo privilegiado. En Cerdeña encontramos pueblos y ciudades de arte, cultura y tradiciones, pero sobre todo encontramos unas playas y calas excepcionales y una gastronomía excelente.

La capital de Cerdeña es Cagliari, se encuentra al sur, y su puerto milenario, protegido por el golfo de Los Ángeles es la entrada principal y escala marítima de la isla. Su cultura milenaria con aportaciones de fenicios, cartagineses, romanos, bizantinos, pisanos y españoles está plasmada en sus calles, edificios y en cuatro barrios históricos: Castello, Marina, Stampace y Villanova.

Pero además toda la cultura que rezuma, Cagliari es una ciudad con mucho ambiente de gente y turismo, con calles muy animadas, bares, estupendas terracitas y restaurantes donde probar sus especialidad, los culurgiones de pasta.

Pero sinceramente, Cerdeña, más que para unas vacaciones urbanas, es para disfrutar de sus calas color esmeralda al norte, las playas tropicales del sur o los bosques de Nuoro. Por suerte casi en el mismo Cagliari tenemos una cala bastante grande de aguas transparentes, la playa de Solanas, por si queremos darnos un baño nada más llegar.

Hay zonas enfocadas al turismo, como Chia, rebosante de hoteles, resorts, campos de golf y demás, pero las playas están mucho más concurridas. Sin embargo en zonas como Teulada, podemos encontrar playas como la de Tramatzu, una preciosa cala de arena blanca y finísima y con un mar que parece una piscina.

La zona este de Cerdeña es mucho más agreste, sus puntos más turísticos son Budoni, Oligastra. Hay zonas de costa más abrupta pero que se prestan para excursiones en barco o catamarán, como los golfos de Aranci y Orosei y playas kilométricas como Siniscola y Posada y calitas pequeñas como Cala Cortae, con su chiringuito para tomar un panini.

La verdad es que todo a lo largo de la costa encontramos un montón de pueblecitos preciosos y muy animados, llenos de tiendas y con especialidades gastronómicas: la fregula cagliaritana, el cous cous, el atún carlofortini o la lagosta del Alghero; carnes suculentas, magníficos quesos en el interior y deliciosos dulces tradicionales y artesanales.

Si queréis más detalles, este mes Geoplaneta publica por primera vez en castellano una guía  Lonely Planet sobre Cerdeña. Es un destino cada vez más de moda por su proximidad y todas las guías que editan contienen información detallada, actualizada y fotos increíbles, por lo que puede resultar de mucha utilidad y -en cualquier caso- de gran disfrute.

Marga G.-Chas Ocaña