En la Edad Media, los castillos eran una parte imprescindible de la defensa. Se colocaban en lugares altos desde los que poder contemplar la llegada del enemigo y desde los que poder defenderse. Valladolid es uno de los lugares de Castilla en el que podemos encontrar más castillos.

Uno de ellos es el Castillo de Curiel, en Curiel de Duero. La Residencia Real Castillo de Curiel es un lugar único en el que descansar y alojarse, puesto que en España no hay muchos alojamientos que, como este, permitan dormir en una fortaleza de cientos de años.

Después de pasar una noche en este impresionante lugar, merece la pena acercarse a descubrir el castillo de Peñafiel, que fue declarado Monumento Nacional en 1917. Se trata de una de las fortificaciones medievales más impresionantes de nuestra geografía.

Destaca también el castillo de Fontaneda, como lo llaman los lugareños, en Ampudia (ya que pertenece a esta familia en la actualidad). Por cierto, que en Ampudia, después de ver el castillo, merece la pena hacer una parada y descubrir este impresionante lugar.

En Medina del Campo destaca el Castillo de la Mota, uno de los más conocidos e igualmente impresionante. Por cierto, un consejo: en tu viaje por los castillos, no dejes de disfrutar de la gastronomía vallisoletana.

Seguro que este mapa te viene de maravilla:

Foto y más info| Diputación de Valladolid

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