Hacer turismo en Almagro es realizar un viaje al pasado más presente. Queremos decir que esta localidad castellano manchega sabe poner en valor la tradición y la historia como valor añadido turístico, sin desdeñar la modernidad de sus alojamientos o propuestas de restauración.

La que es capital histórica del Campo de Calatrava vio cómo su importancia se incrementaba de manera exponencial cuando, en el siglo XIII, los maestres de la Orden de Calatrava elegían Almagro como lugar de residencia y gestión administrativa. De cara a Semana Santa o para realizar una escapada corta de fin de semana, Almagro es una opción turística llena de embrujo.

Almagro

¿Qué puedo ver en Almagro?

Además de los restos históricos asociados a la presencia de la Orden de Calatrava (reserva al menos un día para visitar los castillos de Calatrava la Nueva y Calatrava la Vieja) el influjo del teatro en la villa Manchega es esencial. Por eso no debes abandonar la localidad sin haber visitado el Corral de Comedias (con representaciones de teatro clásico español y del Siglo de Oro todos los fines de semana hasta junio) o el Museo Nacional del Teatro.

Otros atractivos turísticos enclavados en la propia localidad son:

  • La hermosa Plaza Mayor.
  • La Iglesia de san Bartolomé, cuyos inicios datan del XVII.
  • El convento de Santa Catalina.
  • El Museo etnográfico.

Fuera de Almagro, pero a muy pocos kilómetros, la oferta de lugares de interés también es amplia. Para los amantes de la naturaleza se encuentran los Parques de Cabañeros, las espectaculares caídas de agua de Las Tablas de Daimiel o la exuberancia de las Lagunas de Ruidera.

Otros lugares de visita innegociable cerca de Almagro son:

  • Campo de Criptana y sus emblemáticos molinos de viento.
  • Ciudad Real.
  • Los yacimientos arqueológicos de Granátula de Calatrava.
  • El valiosísimo conjunto monumental de Villanueva de los Infantes.
  • Calzada de Calatrava.
  • Valdepeñas.

¿Qué comer en Almagro?

La buena mesa y Almagro son casi sinónimos. Prácticamente podemos decirte que te pierdas en cualquiera de sus restaurantes y bares y te dejes llevar por el placer del tapeo. Desde las migas y las berenjenas aliñadas al salpicón, los morteruelos, el pisto y los duelos y quebrantos, la gastronomía típica de Almagro nos propone un verdadero viaje en el tiempo a través del paladar.

Alojamiento

Muchos establecimientos tradicionales de Almagro se han sabido adaptar a las necesidades del turista moderno, combinando las comodidades que demanda el viajero del siglo XXI con la esencia tradicional y la decoración con aires clásicos. Es el ejemplo de Casa Resekas, un hotel rural en Almagro con décadas a su espalda que se ha remozado para ofrecer al visitante todos los servicios que puede precisar para que el viajero pase una estancia inolvidable.

Teatro, historia, gastronomía, naturaleza… Almagro ofrece un mundo de opciones en miniatura para el viajero más inquieto. El verdadero encanto de la tradición.