Buceo en isla Mujeres

buceo es toda una tendencia dentro del mercado turístico, siendo la razón principal por la que muchos destinos son elegidos por miles de turistas al año para disfrutar de sus vacaciones. Y entre esta lista, varios son los lugares del Golfo de México que, por la calidad de sus aguas y el esplendor de su vida marina, acaparan la atención de muchos buceadores internacionales, pero especialmente entre los mese de mayo y septiembre, gran parte de esa atención se la lleva las Islas Mujeres, pues, como sucede año tras año, en torno a sus costas se desenvuelve un acontecimiento verdaderamente maravilloso.

Se trata de la llegada de millares de mantarrayas y tiburones ballenas, que buscan las aguas cercanas a la Isla Mujeres para reproducirse, generando en ese lugar un movimiento asombroso, que además involucra el desplazamiento de otras especies, como delfines y atunes. Y tal espectáculo natural puede ser apreciado de cerca gracias a las excursiones de buceo que muchas agencias locales ofrecen, posibilitando que nades junto a cualquiera de las especies estrellas de esta migración natural: las mantarrayas y los tiburones ballena.

Buceando con mantarraya

Se le ha dado fama de ser muy peligrosas, y especialmente el aguijón que poseen en el extremo de su cola ayuda bastante a difundir esta idea, pero lo cierto es que la mantarraya es una especie tímida, por lo que para apreciarlas a través del buceo se debe ser muy cuidadoso para no molestarlas ni hacerlas sentir amenazadas. Pero si logras nadar junto a ellas en alguna de sus sesiones alimenticias, sin duda quedarás asombrado por la gracia que muestran estos animales al nadar.

Buceando con tiburones

El adjetivo de “ballena” hace más referencia su tamaño que a su relación con las ballenas propiamente dichas, pues en realidad esta clase de tiburones constituye la especie de pez más grande del mundo, con un peso que puede superar las 20 toneladas, y un largo que fácilmente supera los 10 metros, por lo que acercarte a ellos puede tener su dosis de impresión, y más teniendo en cuenta que buena parte de sus movimientos los efectúan con la boca abierta (para capturar su alimento), pero dejando al descubierto su amenazante dentadura.

Pero aunque todo esto tenga un toque de peligro y de miedo, si practicas el buceo de forma responsable, y siguiendo al pie de la letra todas las instrucciones de los guías, podrás disfrutar de una sesión de buceo en la Isla Mujeres autenticamente inolvidable.