La región de Liguria, en Italia, posee algunos bellos pueblitos que están pegados al mar y cuentan con algunos de los mejores escenarios naturales. Riscos imposibles y colores de fantasía para una serie de poblados que aprovechan los accidentes geográficos para ofrecer una experiencia de turismo diferente. Hoy nos acercamos hasta Cinque Terre (Cinco Tierras) para conocer uno de los patrimonios mundiales en territorio italiano.

Al igual que otras zonas del mundo que cuentan con esta distinción de Patrimonio de la Humanidad, Cinque Terre es una región que no puede ser alterada, ni desfigurada por el hombre. Es un escenario natural milagroso, con riscos que se precipitan sobre las aguas del mar y casas multicolores que dan cuenta de un gran trabajo de por parte de arquitectos que tenían como objetivo crear aldeas y viviendas en zonas difíciles de habitar.

Fuente:  Wikimedia
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Cinque Terre, los pueblos de ensueño

Los nombres de los cinco pueblos son: Monterosso al Mare, Vernazza, Riomaggiore, Manarola y Corniglia. Para acceder a este destino suele partirse desde La Spezia, un pueblo sin demasiados puntos de interés, pero desde donde salen numerosos trenes que van parando en cada uno de los pueblos del Patrimonio de la Humanidad Cinque Terre.

Empezamos con Monterosso al Mare, un elegante pueblo de playas pedregosas, plazas e iglesias antiguas apiladas de forma irregular en el escenario rodeado por riscos. A continuación está Vernazza, con olas que baten constantemente los contrafuertes de la pequeña aldea. Si viajas en verano no dejes de disfrutar de una bebida fresca en las terrazas con vista a los riscos y el mar.

Corniglia tiene calles estrechas y un aspecto que recuerda a las fortalezas inexpugnables de los relatos medievales. Las casas coloridas que van en ascenso y el ruido del mar rompiendo contra los riscos convierte a la experiencia en un viaje único e inolvidable por las costas italianas.