Uno de los puntos turísticos más interesantes que podemos encontrar en Israel, y más precisamente en la ciudad de Tel Aviv, es la imponente Ciudad Blanca, que contiene en su interior más de 4.000 edificios del estilo arquitectónico Bauhaus, la mayoría de los cuales fueron levantados desde la década del ´30 por judíos alemanes que debieron refugiarse allí ante la inminencia del levantamiento de las tropas hitlerianas.

De hecho, es tan saliente este tipo de arquitectura, que Tel Aviv tiene el mayor número de edificios en este estilo que ninguna otra ciudad del mundo, lo cual se debe en buena parte a las condiciones climáticas del lugar, además de las culturales. Para destacarlo, justamente, la UNESCO declaró esta zona como Patrimonio de la Humanidad en el año 2003, lo que le ha permitido duplicar la visita de turistas de todo el mundo.

Hay que destacar, en cuanto a la historia de este sitio, que fue desarrollado sobre las dunas de arena de las afueras de Jaffa desde 1909 , la importancia que tuvo la presencia del urbanista británico Patrick Geddes, famoso anteriormente por ser uno de los diseñadores del trazado moderno de la capital india, Nueva Delhi, y se encargó de diseñar un plan maestro para una nueva ciudad, aceptando el mismo el Ayuntamiento en 1927.

Entre los elementos característicos de la Ciudad Blanca que fueron desarrollados por Geddes, podemos mencionar algunos como las calles, además del tamaño de los bloques, y la forma en la que serían utilizados, aunque a decir verdad, el jamás previó que todos los edificios fueran levantados luego en un mismo estilo arquitectónico, lo que estuvo más relacionado con la llegada de los judíos.

Hay que destacar, por otro lado, que en la actualidad algunos de los edificios han quedado un poco descuidados, y un pequeño porcentaje de ellos, incluso, en ruinas. Sin embargo, también hay algunos que mantienen una conservación perfecta, y se puede ingresar a ver sus interiores, dentro de un proceso de restauración que pretende llevar a cabo el gobierno de Israel.