La mezcla es explosiva. Una pizca de sal, varios baldes de arena blanca y unos tragos de finísimo licor escuchando reggae, con un fondo de palmeras y vegetación exuverante.

La provervial hospitalidad y simpatía de los jamaiquinos, es lo que atrae al turista… ¡al igual que el increíble paisaje!

La geografía jamaiquina, montañosa y volcánica, con picos que llegan a los 2.200m en un cordón que corre por el centro de la isla, escoltado por planicies costeras y playas de fina arena blanca… te darán la bienvenida, en inglés si lo prefieres, o en el musical y bello patois, mezcla de inglés, créole y otras lenguas más difíciles de identificar.

Montego Bay es un área ideal para edonistas, sibaritas y golfistas, además de para los amantes del sol y la playa, como la Doctor´s Cave, de aguas absolutamente cristalinas. Las magníficas casas coloniales son un atractivo en sí mismas, como lo es también Falmouth, la población de la época de las plantaciones mejor conservada.

Muy cerca se encuentra la posibilidad de una aventura que no te puedes perder en el río Martha Brae : el famoso rafting de 5km sobre balsas de bambú a través de un pintoresco y exuberante bosque tropical. La navegación dura 45 minutos de ensueño, que comienza cuando un grupo de músicos locales agasaja a los invitados con el mento, la tradicional música de Jamaica y ponche de ron o refresco de frutas tropicales…

Si viajas en verano te espera el Reggae Sumfest, la fiesta de reggae mayor del planeta.

“Jamaica No Problem”… ¿Paradisíaco?… ¿alguna duda?