Ámsterdam es una de las ciudades más bellas de Europa, un destino único donde se conjugan un diseño urbanístico increíble con la fuerza constante e imparable de la naturaleza. El sistema fluvial de la capital holandesa se extiende por 75 kilómetros, es bastante mayor al de Venecia, la ciudad conocida mundialmente como “La ciudad de los canales”.

Al viajar a conocer Ámsterdam nos encontramos con más de 1000 puentes que conectan diferentes islas pequeñas y casas, hay cerca de 2500 casas flotantes que sirven como hogar a miles de holandeses que se han acostumbrado a este modo de vida tan particular.

Fuente:  Catai
Fuente: Catai

El anillo de Grachtengordel

Así se conoce, con un nombre bastante difícil de pronunciar, al anillo de los tres canales más importantes de la ciudad. Fue diseñado en el siglo XVIII pensando en el aumento de la población y aún hoy sigue vigente y la ciudad ha trazado su expansión a partir de este anillo. Los tres canales son Prinsengracht, Keizersgratch y Herengracht. Si paseas por las orillas de este último, el más pequeño, verás algunas de las mansiones señoriales más imponentes de Ámsterdam.

Si pasear por entre los puentes y las callejuelas de Ámsterdam es encantador, aún mejor es recorrer los canales en un paseo en barco. Hay diferentes muelles a lo largo de la ciudad donde podemos embarcarnos y disfrutar de un paseo distinto. Los paseos empiezan con precios de 10 euros pero dependiendo de la zona y la extensión del recorrido podemos encontrar opciones más costosas.

Conocer Ámsterdam invita a grandes y chicos a deleitarse con la magia del agua y un diseño urbano encantador. Hay bares y restaurantes para disfrutar de lo mejor de la gastronomía local, tomar una buena cerveza y luego seguir recorriendo la ciudad de las casas flotantes y los 1000 puentes. En un día soleado la belleza de pasear por Ámsterdam es casi innegable.