En Roma existen dos aeropuertos principales: Ciampino y Fuimucino.

El primero es el más cercano a la ciudad, sin embargo es el más lioso a la hora de llegar al centro ya que está en una zona de mucho tráfico y ajetreo. Es un aeropuerto pequeño, de una sola terminal, sin embargo, es a donde van casi todas las compañías de bajo coste.

Hay  varias compañías de autobuses que llevan a Términi, que es la estación ferroviaria, de autobuses y metro, central de Roma. La más usada es “Terravisión“, que funciona desde los dos aeropuertos; esta compañía cuenta con empleados vestidos de chaleco amarillo paseando tanto por dentro como por fuera de la terminal. A ellos puedes acudir para solicitar información de billetes y horarios para llegar a Termini. Cada pocos minutos sale un autobus directo, siendo el primero a las 6:30.

El billete cuesta  8 euros ida y 14 ida y vuelta.

Desde Fuimucino o Leonardo da Vinci también se puede ir en tren directo a Términi y cuesta 11 euros. El tren es aconsejable porque evitas el tráfico continuo de esta ciudad, que se caracteriza sobre todo por su caos.

Mi consejo, es que vayas siempre con tiempo de sobra.