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León es una ciudad genial para visitar. Tiene arte arquitectónico, arte de museos, paseos geniales, comida rica… ¿qué más se puede pedir? Pasa un fin de semana en la capital castellano-leonesa.

En una amplia plaza en el centro de la ciudad se levanta la maravillosa catedral gótica. Siempre que la visitaba de pequeña tenía una gran lona verde delante debido a las obras de restauración. Como su piedra es muy débil, han tenido que hacer una obra muy meticulosa. Actualmente está destapada y luce en todo su esplendor. Es imprescindible darle una vuelta a todo el exterior y entrar. Dentro, lo que más llama la atención son las increíbles vidrieras de colores. Si entras a media tarde, cuando el sol está bajo, es cuando mejor se aprecian los destellos de luz y es un espectáculo que te deja boquiabierto. La Calle Ancha, que sale de una de las esquinas de la plaza, es una de las más transitadas de la ciudad, y caminando por ella nos encontramos con la Casa Botines , arquitectura mágica del gran Antoni Gaudí. Ni que decir tiene que es un edificio muy especial; un genial neogótico con San Jorge y el dragón en la portada. Sigueindo una ruta de arquitectura artística no podemos pasar por alto San Marcos, actual Parador Nacional, y San Isidoro de León. Este último es una joya del románico español. Una muestra clara del buen hacer de la época. Tiene unas pinturas al fresco en muy buen estado de conservación y dos portadas de arquivoltas increíbles. San Marcos es un edificio plateresco digno de admirar.

Si hay ganas de arte contemporáneo actual nada mejor que acercarse al hace poco inaugurado MUSAC o Museo de Arte Contemporáneo de Castilla León. El edificio es muy original; son mamparas cuadradas de colorines. Solamente fui una vez y me ha parecido muy interesante. Las exposiciones temporales están muy bien pensadas y como el espacio es perfecto hace que el conjunto muy bueno. Tiene todos los ingredientes de museo rompedor de vanguardia actual ideal para los amantes del “ahora”.

Para comer, tapear y tomar cañas en esta ciudad es obligada la visita al barrio húmedo . En todos los bares te ponen unos pinchos abundantes. Imprescindible probar la morcilla y las sopas de ajo; aunque si nos ponemos a decir platos típicos sería un no parar, porque hay suficientes como para estar de comilotas durante un mes. En este barrio hay muy buen ambiente; siempre hay gente, tanto a mediodía como al empezar la noche.

Para pasear tranquilamente tenemos en León bastante oferta puesto que es una ciudad que tiene muy en cuenta los espacios verdes. El Jardín de San Francisco, con un gran parque infantil, el Parque de Quevedo o el de la Condesa… el Gran paseo de Papalaguinda con el mercadillo de los domingos…

En fin, que es una ciudad ideal para una escapada de fin de semana. Incluso si lo que tienes es ganas de ir de compras, tienes la Calle Ordoño y alrededores, que es un sueño para ir de tienda en tienda probandotelo todo.

Genial. Os la recomiendo.