El edificio del Reichstag, o Reichstagsgebäude, es uno de los edificios neoclásicos más emblemáticos de Alemania. Está emplazado en la capital, Berlín, y desde su inauguración en 1894 es considerada de las piezas arquitectónicas más bellas construidas por Paul Wallot. El gigantesco edificio comenzó a construirse en 1884 y diez años después fue inaugurado.

Durante la construcción, Paul Wallot quería que la decoración evocará al formación del imperio alemán en 1817. Es un momento histórico muy importante, cuando los estados alemanes se unieron bajo la dirección del rey de Prusia, coronado entonces como káiser.

Fuente:  Wikimedia
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Lo más bello del edificio del Reichstag

El escudo imperial está en el frontón, sobre la entrada principal del edificio, y en lo alto de la cúpula está la corona imperial. Dos símbolos de la unión alcanzada para la formación de un imperio llamado a marcar la historia de Europa para siempre. En la construcción del edificio del Reichstag siempre se pensó en regalarle al pueblo alemán algo para sentirse orgullosos, de allí que la alegoría a la nación alemana de Reinhold Begas, en lo alto del portal, sea uno de los ejemplos clásicos que distinguen a este edificio.

El pasillo subterráneo

Luego de la Segunda Guerra Mundial, y en la época de las dos capitales, el edificio del Reichstag sufrió diferentes daños. La reconstrucción y posteriores reformas sacaron a la luz una galería con tuberías de un sistema de calefacción. Esta galería conectaba el palacio del presidente del Reichstag con el edificio principal. Se cree que este fue el pasadizo utilizado, en 1933, por un grupo de agentes de las SA para ocasionar el famoso incendio del Reichstag. Las reformas llevaron a la división de la galería, la primera parte se utiliza para las visitas guiadas y la entrada a la casa de Jakobo Kaiser, la segunda se conserva intacta.