- patrocinador -

Para todos los amantes de la Literatura y que piensen darse una vuelta por Galicia, hay un  destino ideal, por su calidad de Villa, por un Jardín especial y por un Museo que no lo parece.

Si pensamos en poesía romántica, a más de uno le vendrán a la cabeza algún verso de Rosalía de Castro que cantó al amor y a la añoranza desde lo más hondo de su corazón. Esta insigne poetisa, vivió la mayor parte de su vida en la ciudad de Iria Flavia, más conocida como Padrón, a medio camino entre Santiago de Compostela y A Coruña, en Galicia.

Y es que Padrón ha sido cuna de grandes literatos, como Macías el Enamorado y más recientemente el Premio Nóbel de Literatura, Don Camilo José Cela, que tiene en Padrón la Sede de su Fundación.

Pero volvamos a Rosalía, la que era su casa –hoy su museo-, y en la que pasó sus últimos años (murió en 1885). Está muy cerca de uno de los primeros monumentos artísticos de España (declarado como tal en 1946), el Jardín Botánico Histórico Artístico, al que popularmente se le conoce como el Jardín de Rosalía.

Son legendarios los paseos que Rosalía se daba por el parque, que ya entonces había sido catalogado como Jardín Botánico, con un diseño que recuerda a los jardines franceses y una densidad y variedad que hace buscar la luz y en ocasiones recuerda a un bosque en pleno casco urbano.

Quienes conozcan el carácter y el clima gallego, no se extrañarán de que todo en este jardín tenga como un halo de melancolía romántica, y no es difícil imaginar que resultara de inspiración a la trágica poetisa, aunque su estado de conservación es muy bueno, mantiene variedades centenarias de gran valor y alguna otra que ha tenido su protagonismo en las páginas de libros, como el árbol del amor.

El Jardín es muy querido y valorado por los padroneses, que han costeado de sus bolsillos parte de las reformas y actualizaciones.

Marga G.-Chas Ocaña