Rusia tiene una de las geografías más espectaculares del mundo entero, con diversas formaciones que han atraído a los especialistas de todo el mundo, especialmente desde la apertura de sus mercados en las últimas décadas, y entre todos los sitios que las personas se mueren por conocer allí, uno de los que no podemos dejar de señalar es el espectacular monte Elbrus, el punto más alto del país más extenso de la Tierra, con 5.642 metros de altitud.

Concretamente, cuando hablamos del Elbrus, lo hacemos acerca de un estrato volcán, que hace años no entra en actividad, y el cual se encuentra en la parte occidental de la cordillera caucásica, formando parte de la misma, además de los montes Urales, que agrupan a algunas de las formaciones más elevadas del país.

Una de las cuestiones que se deben tener en cuenta siempre que nos referimos al Elbrus, y que es poco conocida, tiene que ver con que al ser los Urales una frontera artificial que delimita los territorios de Europa y Asia, se considera que esta montaña forma parte del continente europeo, al encontrarse en la zona norte del Cáucaso.

Las primeras visitas al Elbrus comenzaron a principios de la década del ´60, coincidiendo o no, con la construcción de una serie de teleféricos en torno a la montaña, que permitían a las personas llegar hasta los 3.800 metros de altura. En la actualidad, para bien de los visitantes, las rutas de acceso al lugar se han multiplicado notoriamente, al punto de que es difícil poder conocerlas todas, pero la mayoría opta en general por seguir la línea delimitada por el mismo teleférico.

Por otro lado, se debe destacar que se trata de uno de los montes que más cantidad de personas intentan escalar cada año, aunque la mayoría lo hace en verano, dado que en invierno el clima es sumamente cruel, y cientos de personas han perdido la vida intentando esa odisea.